Está muerto el turismo, lamentan comerciantes

Por Rafael Hernández Guízar

Al no haber gente ni permiso del ayuntamiento o del gobierno estatal, la gente ya no pasea en lancha por la laguna, ni acude a comer o a visitar el pueblo de Cajititlán; si el aislamiento fue un duro golpe, el cierre total planteado por Alfaro nos llevará a la ruina, lamentaron comerciantes del lugar/Fotos: Francisco Tapia

Al no haber gente ni permiso del ayuntamiento o del gobierno estatal, la gente ya no pasea en lancha por la laguna, ni acude a comer o a visitar el pueblo de Cajititlán; si el aislamiento fue un duro golpe, el cierre total planteado por Alfaro nos llevará a la ruina, lamentaron comerciantes del lugar/Fotos: Francisco Tapia

Comerciantes de Cajititlán temen la quiebra total a sus negocios en caso de que el gobernador active el botón de pánico y cesen todas las acti­vidades pro dos semanas.

Está prácticamente frenada la economía en este lugar pues la gente en su mayoría, vive del turismo, es decir, con negocios de comida y paseos en lancha, la mayoría de los pobladores logran su manutención, algo que al no haber gente ni per­miso del ayuntamiento ni del gobierno estatal, los ha llevado a la desesperación.

Quienes visitan el lugar se van decepcionados y sin mu­chas ganas de regresar, así lo indicó Beatriz Covarrubias, una de las entrevistadas por Página 24.

Aracely Covarrubias, una mujer que acudió con su fa­milia a pasear por la zona, dijo que es lamentable que mientras que en lugares como este se ha restringido casi toda actividad económica, en otros sitios como Chapala, hay li­bertad total de las autorida­des.

“Pues venimos a desayu­nara las gorditas y pues ve­mos que está casi todo cerra­do. Lo que esperamos es que ojalá al menos entre semana esté abierto, entendemos que los fines de semana esté ce­rrado porque viene más gente, pero la cosa es que no enten­demos por qué en chapala sí está abierto y aquí no, aquí la gente necesita trabajar y pues la gente vive al día, entonces creo que está mal”.

En tanto, Mayra Hernán­dez, otra de las entrevistadas que paseaba con su familia, igualmente se mostró molesta por la falta de opciones, ella y los suyos, se quedaron sin comer y no les quedó más que regresarse a Guadalajara.

“Pues está todo cerrado, nos dejaron sin asearnos, sin nada. Veníamos para acá a la laguna a pasear y pues está todo cerrado. Pues afecta a todos, a nosotros coo visitan­tes y a los que están aquí tra­bajando y pues creo que está mal, esperamos que nos den la noticia de que siempre no se va a cerrar todo, ya ahorita nos quedamos hasta sin comer porque no hay ni qué” dijo.

Tanto comerciantes como visitantes, indicaron que lo idóneo es que en este lugar, las autoridades permitieran que las personas puedan acu­dir, algo en lo que no se niega a seguir medidas de seguridad sanitaria como las que se han interpuesto en otras partes.