Aún falta que el gobernador le acepte la renuncia

Es el fin de una larga cadena de desaciertos en materia de seguridad pública: Macedonio Tamez renuncia dejando un estado repleto de narcofosas, una policía investigadora represora y varias recomendaciones de Derechos Humanos. Lo peor es que –pese a que los pésimos resultados son evidentes–, Enrique Alfaro no tuvo las agallas para despedirlo antes/Foto: Archivo Página 24

Es el fin de una larga cadena de desaciertos en materia de seguridad pública: Macedonio Tamez renuncia dejando un estado repleto de narcofosas, una policía investigadora represora y varias recomendaciones de Derechos Humanos. Lo peor es que –pese a que los pésimos resultados son evidentes–, Enrique Alfaro no tuvo las agallas para despedirlo antes/Foto: Archivo Página 24

Ayer, trascendió la re­nuncia de Macedonio Tamez Guajardo a la coordinación del gabinete de Seguridad de Jalisco.

Lo que no trascendió fue el motivo, aunque el hecho ocurre a dos meses del asesina­to de Giovanni López a manos de policías de Ixtlahuacán de los Membrillos, y a poco más de 30 días del fin de semana de represión que vivieron mani­festantes en el centro de Gua­dalajara y en la fiscalía estatal.

Sobre el tema, el goberna­dor no manifestó postura al­guna, ni en sus redes sociales.

Tampoco se reveló si aceptará la renuncia, o algún perfil que pudiera ocupar el estratégico puesto.

Sin embargo, extraoficial­mente se maneja que entre los perfiles contemplados por el Ejecutivo estatal, se designa­ría de forma interina a Ricar­do Sánchez Beruben para que ocupe la Coordinación Estra­tégica del Gabinete de Segu­ridad, en sustitución de quien extendió ayer su renuncia.

Se sabe que Sánchez Beruben –relacionado a em­presas de comunicación que “prestan servicio” al goberna­dor– ha trabajado como direc­tor de Análisis y Evaluación, una oficina ubicada en Casa Jalisco, y nunca se ha desem­peñado en áreas de seguridad, como Salvador Caro Cabrera cuando fungió como secreta­rio de Seguridad Ciudadana.