Gobierno federal se lanza contra reformas estatales:

Las reformas que podrían permitir a padres y madres vetar contenidos educativos despojan al Estado de su rectoría constitucional para definirlos; de acuerdo con diversas secretarías federales, afectan el interés superior de la niñez al impedir que los menores reciban educación sexual y reproductiva, y se oponen a una educación laica y científica/ Foto: Cortesía

Las reformas que podrían permitir a padres y madres vetar contenidos educativos despojan al Estado de su rectoría constitucional para definirlos; de acuerdo con diversas secretarías federales, afectan el interés superior de la niñez al impedir que los menores reciban educación sexual y reproductiva, y se oponen a una educación laica y científica/ Foto: Cortesía

Las reformas que podrían permitir a padres y madres ve­tar contenidos educativos des­pojan al Estado de su rectoría constitucional para definirlos y son inconstitucionales. Las secretarías de Gobernación, Salud y Educación, Conapo, Sipinna, Conapred e Inmuje­res, advierten sobre la afecta­ción al Interés Superior de la Niñez al impedir que niñas, niños y adolescentes reciban educación sexual y reproduc­tiva, además de que se opo­nen a una educación laica y científica.

Desde inicios de 2020, al menos en cinco congresos locales se presentaron inicia­tivas de reforma a leyes de educación y de derechos de niñas, niños y adolescentes, así como a constituciones lo­cales, donde se pretende esta­blecer la injerencia de padres y madres en contenidos edu­cativos. En ellas, se propone la opción de vetar contenidos educativos de clases, activida­des, charlas o talleres, o elegir la no asistencia de sus hijas e hijos, cuando éstos no coinci­dan sus “convicciones éticas, morales o religiosas”. En con­secuencia, autoridades educa­tivas podrían verse impedidas de impartir conocimiento so­bre educación sexual y repro­ductiva, diversidad, inclusión y perspectiva de género.

De aprobarse estas refor­mas, las autoridades compe­tentes podrían considerarlas inconstitucionales al violar principios de progresividad y prohibición de no regresión de los derechos, así como transgredir la rectoría del Es­tado en la definición de conte­nidos educativos establecida en el artículo tercero constitucional.

Asimismo, serían vio­latorias del marco nacional e internacional de derechos humanos en favor del Interés Superior de la Niñez.

Por tales razones, se en­viará a los congresos locales de los 32 estados de la Repú­blica un documento de aná­lisis que expone los criterios jurídicos vigentes sobre la educación laica regida por el Estado mexicano, así como las referencias a los tratados y convenciones internaciona­les firmados y ratificados por México que defienden el de­recho a la educación de niñas, niños y adolescentes y su dig­nidad intrínseca como sujetos de derecho.

Este documento también desarrolla un análisis de las consecuencias sociales de estas iniciativas estatales co­nocidas como ‘Pin Parental’: incremento de violencia y abuso sexual contra niñas, ni­ños y adolescentes; del emba­razo infantil y adolescente y juvenil; acoso escolar, discri­minación y homofobia, entre otras.

Las Secretarías de Gober­nación, Educación y Salud, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protec­ción Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), el Consejo Nacional de Pobla­ción (Conapo), el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), instan a poner los derechos de niñas, niños y adolescentes por en­cima de los intereses de sus padres y madres. Concluyen que el llamado ‘Pin Paren­tal’ es una medida violatoria de derechos que se opone a la construcción de una socie­dad equitativa, inclusiva, bien informada y responsable. De la misma manera, niega el derecho a una educación con perspectiva de género como un paso fundamental para ga­rantizar el derecho de todas las niñas y mujeres a una vida libre de violencias.