Un año difícil para la economía

Por Juan Carlo Cruz Vargas

El CEESP advirtió que sin un plan sólido para atender la recesión económica, el T-MEC no podrá traducirse en una recuperación de la inversión, de la actividad económica y del empleo productivo/Foto: Proceso

El CEESP advirtió que sin un plan sólido para atender la recesión económica, el T-MEC no podrá traducirse en una recuperación de la inversión, de la actividad económica y del empleo productivo/Foto: Proceso

Julio 5, Ciudad de México (apro).- El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) ad­virtió que sin un plan sólido para atender la recesión eco­nómica del país y con un es­tado de derecho débil, el Tra­tado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no podrá traducirse en una re­cuperación de la inversión, de la actividad económica y del empleo productivo.

En su análisis económico, el centro de estudios señaló que “con seguridad el año ce­rrará con mayores déficits fis­cales a los planeados y un nivel de deuda pública más elevado al previsto originalmente. En estas circunstancias eso en sí mismo es inevitable y, a nivel moderado, no es preocupante. La mayoría de los países, si no es que todos, experimentarán algo similar”.

Pero lo que sí preocupa, lanzó, es que el gobierno no aproveche el mayor endeu­damiento para tener un plan sólido para atacar el proble­ma sanitario, para mitigar el daño al sector productivo y al empleo, ni para tener un plan de recuperación sólido.

“En la ausencia de éstos y de una recuperación del esta­do de derecho que está en sus manos, el T-MEC difícilmen­te podrá resultar en una recu­peración de la inversión, ac­tividad económica y empleo productivo”, alertó.

Según las cifras analiza­das por el CEESP, el sector público ya utilizó 10 mil 419 millones de dólares más de la deuda externa aprobada en la Ley de Ingresos para todo el año, lo que en pesos equivale a 233 mil millones de pesos. En el caso de la deuda interna se utilizaron 238 mil millones de pesos de los 532 mil millones disponibles para todo el año.

Al respecto, el centro de estudios, dirigido por Carlos Hurtado López, aclaró que “si bien en esta holgura de deuda interna se apoyó la mayor deu­da externa del sector público, es importante señalar que del total de deuda aprobada para el ejercicio 2020 (interna y externa) solo quedan 61 mil millones de pesos disponibles para todo el 2020, lo que pue­de ser insuficiente para cubrir las necesidades del país”.

Por otra parte, el análisis aseguró que como medida contracíclica los proyectos insignia del gobierno, como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto de Santa Lucía no son suficien­tes para contrarrestar la rece­sión que vive el país, ya que son de alcance local.

“Su impacto en este senti­do difícilmente se compararía con un programa nacional de apoyo para que las empresas de todo el país sobrevivieran sin quebrar y sin cerrar fuen­tes de empleo, forzadas por la falta de liquidez. Más bien, el impulso a estos proyectos pa­rece obedecer a la voluntad de la administración para conso­lidar sus proyectos bajo cual­quier circunstancia”, atizó.

No obstante, señaló, ante la coyuntura de un constante de­bilitamiento de las fuentes de recursos del sector público, aún con los 175 mil millones de pe­sos aún disponibles en el Fondo de Estabilización de los Ingre­sos Presupuestarios (FIEP), es probable que incluso los pro­yectos emblemáticos señalados se vean afectados, al poner a las autoridades en la disyuntiva de cumplir con estos o con otros programas asistenciales.