Pero se requiere que todos cumplan con medidas sanitarias: Francisco Flores

Secretario del sindicato de servidores públicos del ayuntamiento explicó que los empleados municipales hacen su trabajo de vigilar, no obstante muchos ciudadanos no ponen de su parte

Por Rafael Hernández Guízar

Aunque con miedo a in­fectarse de coronavirus, a la gente en Tonalá no le queda de otra más que salir a traba­jar, aseguró Francisco Flores Sandoval, secretario de orga­nización del Sindicato Ser­vidores Públicos del ayunta­miento.

Y es que en este munici­pio se reactivó prácticamen­te toda la economía, incluso antes que en otras demarca­ciones, lo cual generó seña­lamientos como el hecho de suponer que los inspectores no estaban haciendo el trabajo como corresponde.

En respuesta, el secretario resaltó que los trabajadores del ayuntamiento hacen sus tareas como se deben, sin em­bargo es la ciudadanía misma la que no ha reaccionado bajo las normas estipuladas, es de­cir, que dentro de los negocios se están haciendo las supervi­siones por los inspectores y demás empleados de la ad­ministración pública, pero la gente incumple reiteradamen­te las medidas de seguridad sanitaria.

“No es que no crean, sim­plemente que tienen necesi­dad de sacar de comer para sus familias, esa es la verdad, el COVID sí existe, y más en Tonalá que ha habido casos, pero la realidad como digo es que hay la necesidad de que se tiene que trabajar y se tiene que llevar una vida aparen­temente normal, pero con el riesgo del virus”.

Agregó que el ayunta­miento ha dado apoyos a la ciudadanía, sobre todo a los comerciantes y artesanos, dada la vocación del mismo municipio; no obstante, re­saltó que al momento se ha alargado tanto que resultará casi imposible solventar el problema dentro del mismo gobierno.

“Es algo que se alargó, se fue muy fuerte y no es nada más en Tonalá, este virus se convirtió en un monstruo, si vas al seguro social, no te dan ni medicina, si vas al hospital vas a ver las cosas”.

Agregó que evitar que haya un revés en la economía es labor de todos, ya que de haber un repunte en los ca­sos de contagios tendrían que cerrarse de nueva cuenta los negocios, a lo que se agrega el posible costo en la salud de las personas.