Truenan tianguistas de El Baratillo afuera de la alcaldía de GDL:

En la medida de lo posible se vigiló que hubiera filtros sanitarios, que la gente trajera cubrebocas, que hubiera gel antibacterial en los locales; sin embargo, las autoridades tapatías no se vieron por ninguna parte, denunciaron los comerciantes

Por Rafael Hernández Guízar

El ayuntamiento de Ismael del Toro prometió a los tianguistas de El Baratillo que habría apoyo de Protección Civil, de la Comisaría, de Inspección y Vigilancia y de otras dependencias para que el tianguis se realizara con medidas sanitarias; al final fueron los mismos comerciantes quienes se encargaron de hacerlo/Fotos: Francisco Tapia

El ayuntamiento de Ismael del Toro prometió a los tianguistas de El Baratillo que habría apoyo de Protección Civil, de la Comisaría, de Inspección y Vigilancia y de otras dependencias para que el tianguis se realizara con medidas sanitarias; al final fueron los mismos comerciantes quienes se encargaron de hacerlo/Fotos: Francisco Tapia

Comerciantes del tianguis de El Baratillo se manifestaron ayer en la presidencia munici­pal de Guadalajara, exigieron que no les impidan trabajar.

Rosalío Morales Zenteno, dirigente de los tianguistas, dijo que la semana pasada, el personal del ayuntamiento que se había comprometido a ayu­darles para cuidar las medidas de seguridad sanitaria que de­ben seguirse en prevención de la pandemia de coronavirus, pero los dejaron solos.

“No cumplieron, enton­ces que no nos echen la cul­pa a nosotros de que no es­tán saliendo las cosas como deben de ser, para que no lo tomen de pretexto y paren los tianguis”.

En entrevista con Pági­na 24 explicó que había un acuerdo con el ayuntamiento tapatío para que se instalaran las medidas de seguridad ne­cesarias para evitar la propa­gación del virus, algo que las distintas dependencias de la administración municipal in­cumplieron.

“Se había roto un poco la amistad con el ayuntamiento porque estuvimos trabajando en un protocolo y no hicie­ron las cosas para que saliera como se debía hacer. Desde la semana pasada nos sentamos con Juan Manuel Munguía, el de promoción económica, que es el que supuestamente anda reactivando la economía, el trae el compromiso de echar andar los tianguis y nos citó en su oficina y se hizo un estu­dio para que las cosas salieran bien, se pusieron 18 filtros que iban a hacer que la gente en­trara con orden y bien checada de temperatura y con cubrebo­cas, iban a tapar las bocacalles para que la gente no pudiera entrar más que por los filtros y creo que ese protocolo está muy bien para evitar contagios de coronavirus lo más que se pueda, pero llegó el domingo y no había ni personal ni nada, y nosotros estábamos listos para poder apoyar, pero no lle­garon, porque supuestamente sólo hubo un avance del 40 por ciento, y pues no necesita­mos eso, necesitamos que todo salga bien porque está nuestro trabajo de por medio”.

Advirtió que la manifesta­ción realizada es para sentar un precedente y que el domin­go no sorprendan a los comer­ciantes con el hecho de que no podrían instalarse, como ya sucedió en el pasado.

“No queremos que nos vuelvan a castigar otra sema­na, por eso estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para que las cosas salgan bien, y yo pienso que si con el protocolo todo sale bien, las cosas pue­den seguir avanzando para se­guir trabajando”, dijo.

–¿Fue el personal del ayun­tamiento entonces el que falló y por eso no hubo medidas de seguridad sanitaria?

–Exactamente. Por eso hubo poco personal, y todas las demás dependencias que quedaron de ir como los de co­misaría, inspección y vigilan­cia, hasta los de Protección Ci­vil no llegaron, no llegó nadie y no sé si no se les avisó que pasó, supuestamente se iban a hacer equipos con ellos para que el que no entendiera pues iban incluso a sancionar a las personas, para hacer cultura de que las cosas han cambiado, pero no se logró.

Indicó que en el tianguis de El Baratillo, considerado como el más grande de América La­tina, laboran alrededor de 10 mil familias, por lo cual de no poder instalarse como sucedió en el pasado tras el decreto del gobierno estatal para evitar las aglomeraciones ante la pande­mia, habría un duro golpe a la economía de las personas, algo que desean evitar a toda costa.