Poco a poco la gente relaja las medidas sanitarias, lamentan
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Las personas finalmente comienzan a salir, pero sin cubrebocas y sin guardar la sana distancia, lo que –en el punto más alto de muertes y contagios por COVID– podría resultar contraproducente en zonas de alta concentración como El Parián, en Tlaquepaque/Foto: Francisco Tapia
De cara a la nueva normalidad que se vive en la ciudad, cada vez más son los giros que abren sus puertas al público; sin embargo, en el pico de contagios y decesos por COVID-19, no todos los tapatíos están conformes o se sienten tranquilos, pues sólo se generará la presencia de más personas en las calles y por ende, cúmulos de contagio.
Autoridades del gobierno de Tlaquepaque anunciaron en la semana que El Parián reabrió sus puertas, bajo estrictos protocolos de sanidad; sin embargo, en un sondeo realizado por Página 24 tapatíos externaron su escepticismo de que la asistencia de comensales se regule, pues el lugar está hecho para ser visitado.
“Es un lugar para beber. Se bebe más de lo que se come, y con todo lo demás abierto, ya son más personas en las calles. Ojalá cumplan con lo que dicen (sobre las medidas), pues te vas a Obregón, San Juan de Dios, y el centro y cada vez se relajan. Si aquí en el centro (de Tlaquepaque) no todos respetaron desde el inicio, imagínate un lugar como El Parián”, manifestó don Raúl.
Hace días la Plaza Centro Magno fue clausurada por autoridades de Guadalajara debido al incumplimiento en los protocolos de sanidad de cara a la pandemia; en un sentido similar El Baratillo y el tianguis de Polanco se han instalado un domingo sí y otro no, por no acatar las medidas de sanidad vigentes.
Por ello, y ahora que el gobierno estatal anunció el jueves pasado que hay condiciones para el próximo lunes reabran parques, teatros, cines y albercas, es que más tapatíos dudan de la “efectividad” de las medidas impuestas por las autoridades y la “vigilancia”, ya que cada vez más son quienes no las acatan.
“Los tianguis son un claro ejemplo. Muchos no entran con cubrebocas, ni los mismos comerciantes los traen. Con El Parián abierto van a atraer a más gente, y se entiende porque lo que buscan es reactivar, pero hacerlo cuando tenemos más y más y más contagios hará que todo se ponga peor; no entendemos y no usamos el cubrebocas bien, qué esperanza de que lo demás se cumpla”, agregó Clara Hernández.
El jueves pasado, autoridades de Tlaquepaque anunciaron la apertura del lugar bajo ciertos protocolos de sanidad. Para empezar, agregaron, el horario de operación será de lunes a viernes de 12 a 10 horas; además, los visitantes o clientes, tendrán una estancia limitada de 2 horas.
También, y en un afán de evitar aglomeraciones, entre cada mesa habrá un par de metros de distancia y en general los negocios podrán ocuparse sólo al 25 por ciento de su capacidad.
El uso del cubrebocas será obligatorio y en los cuatro ingresos habrá filtros de sanidad donde se les tomará la temperatura y pasarán por tapetes sanitizadores. Además, y para que el lugar pueda operar, autoridades cambiaron el giro con el que abrirán, y es que de tener el de “centro turístico” ahora será el de “restaurante”.
