Desarrollan algoritmo de inteligencia artificial; piden colaboración de todos

El trabajo entre ambas instituciones se centra en una herramienta que podrá reconocer la voz y sonidos característicos de personas sanas y con la enfermedad. Con esto se podría generar un diagnóstico por medio de un teléfono inteligente, y de forma gratuita. Invitan a participar en la página toseconcausa.udg.mx/Foto: Cortesía

El trabajo entre ambas instituciones se centra en una herramienta que podrá reconocer la voz y sonidos característicos de personas sanas y con la enfermedad. Con esto se podría generar un diagnóstico por medio de un teléfono inteligente, y de forma gratuita. Invitan a participar en la página toseconcausa.udg.mx/Foto: Cortesía

Mediante cómo suena la tos se podría identificar si una persona fue infectada por el coronavirus SARS-CoV-2. Por ello, investigadores de la Universidad de Gua­dalajara (UdeG) y el Insti­tuto Tecnológico de Mas­sachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) trabajan en la creación de un algoritmo que pueda identificar casos de COVID-19, a partir de la inteligencia artificial.

Se trata de una herra­mienta mediante machine learning (aprendizaje auto­matizado), un sistema que podrá reconocer la voz y so­nidos característicos de per­sonas sanas y con la enfer­medad. Con esto se podría generar un diagnóstico por medio de un teléfono inte­ligente, y de forma gratuita.

Ambas instituciones bus­can poner a disposición de toda la población una app abierta y de forma altruista que podría contribuir a pre­venir posibles contagios y re­brotes, puesto que permitiría detectar casos de la enferme­dad de manera sencilla e inmediata.

Durante su etapa de de­sarrollo es necesaria la co­laboración ciudadana, por lo que se invita a que toda la sociedad ingrese al sitio toseconcausa.udg.mx, don­de podrán grabarse tosiendo cerca de 60 segundos (aun­que sea de forma forzada) de manera anónima.

Entre mayor sea el número de grabaciones analizadas por el sistema de inteligencia ar­tificial, mayor será la capaci­dad de identificar el diagnós­tico. Por ende, la UdeG invita a participar en este ejercicio y lograr el mayor número de grabaciones posibles.

En el sitio toseconcausa.udg.mx se recabarán los so­nidos, se preguntará al usua­rio sobre su edad, sexo, si ha presentado algunos síntomas o si ha sido diagnosticado con COVID-19, para lo cual se solicitará el código de diag­nóstico (proporcionado por Radar Jalisco).

El proyecto es liderado por el científico catalán Brian Subirana, quien comanda a un equipo de especialistas del Auto-ID Lab del MIT y es profesor de la Universi­dad de Harvard. Él aseguró que buscan poner a dispo­sición de la población una app de código abierto para el diagnóstico de este mal que aqueja todo el mundo.

“Estamos muy entusias­mados con la idea de poder colaborar con esta nueva he­rramienta de diagnóstico gra­tuita y de gran alcance para hacer frente a esta pandemia mundial. Por eso, cuantos más datos podamos recopilar mejor, datos que nos ayuden a entrenar el modelo y a preve­nir futuros contagios”, expli­có Subirana.

Recalcó que se necesitan 10 millones de toses para llegar a 90 por ciento de eficacia en la identificación de casos, y que esto se po­drá lograr con ayuda de esta casa de estudios.

Por parte de la UdeG, el proyecto está cargo de Carlos Iván Moreno Arellano, coor­dinador general académico y de innovación, y de José Fran­cisco Muñoz Valle, rector del Centro Universitario de Cien­cias de la Salud (CUCS).

“Se ha comprobado que el machine learning puede detectar casos de neumonía, psicosis y Alzheimer. Se re­quiere un llamado al altruis­mo para el grabado de la ma­yor muestra posible, tanto de personas sanas como de quien ha sido diagnosticado con la enfermedad”, declaró More­no Arellano.

Bárbara Vizmanos Lamot­te, coordinadora de investiga­ción del CUCS, recordó que especialistas y desarrollado­res de la UdeG han trabajado de la mano con el MIT para crear el sitio web y la app, que saldrá a la luz cuando el algo­ritmo funcione totalmente.

Aseguró que una vez que se logre tener una acertivi­dad mayor a 90 por ciento (vinculado con la relación de toses grabadas y perso­nas diagnosticadas), se po­drá constatar la innovación ante las instancias de salud nacionales e internaciona­les, para que avalen.

Por su parte, Margarita Hernández Ortiz, titular de la CGIPV, dijo que la colabora­ción “se ha enfocado en que volvamos a la práctica clíni­ca y escuchemos la tos, pero a través de la tecnología. Esta práctica se está olvidando, y ahora volvemos a algo tan sencillo, a escuchar la tos de los pacientes”, informó.