Trabajan bajo estrictas medidas de higiene

Tienen pocos días que abrieron con este esquema de “nueva normalidad”, por lo que esperan que la gente se acerque a comprar al tradicional mercado

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Tras más de dos meses de no trabajar, en San Juan de Dios se adaptaron a una nueva dinámica en la que los días pares abren cierto número de comercios y los días nones otros, con la intención de reactivar la economía pero evitando aglomeraciones que devengan en focos de contagio/Foto: Francisco Tapia

Tras más de dos meses de no trabajar, en San Juan de Dios se adaptaron a una nueva dinámica en la que los días pares abren cierto número de comercios y los días nones otros, con la intención de reactivar la economía pero evitando aglomeraciones que devengan en focos de contagio/Foto: Francisco Tapia

Aunque no pueden abrir en su totalidad, comercian­tes de giros no esenciales del Mercado Libertad, mejor conocido como San Juan de Dios, trabajan bajo una nue­va normalidad de cara a la pandemia. Con el objetivo de evitar aglomeraciones, los días pares trabajan unos y los días impares otros más.

Tras un recorrido hecho por Página 24 se constató que los pasillos superiores a este mercado, con venta de ropa, calzado, bolsos y otros artículos abrieron ya sus puertas al público, a la espera de clientes para poder vender y sacar lo del día.

De acuerdo a algunos lo­catarios, tras más de dos meses de no trabajar, comenzaron con una nueva dinámica en la que los días pares abren cierto número de comercios y los días nones otros, con la intención de reactivar la economía del lugar pero sin generar aglomeracio­nes que susciten focos de con­tagio por coronavirus.

“Estamos pares y nones. En todas las entradas hay filtros de seguridad, con pisto­las de temperatura, tapetes y gel antibacterial, y si no traes cubrebocas te obsequian uno. Ojalá que con los medios de comunicación la gente se en­tere que estamos operando”, refirió un locatario de dulces y bolsas artesanales.

Los filtros al ingreso del mercado se instalaron desde hace un par de semanas, en los cuales también se coloca­ron señaléticas para advertir a los visitantes de las nue­vas disposiciones. Por ello, comerciantes llamaron a la ciudadanía a acudir sin te­mor, pero bajo el apego de las medidas sanitarias, pues las afectaciones económicas que les ha dejado la pandemia son considerables y es necesario volver a trabajar.

También, y con el fin de poder levantar un poco sus ventas en lo que la situación mejora, se ha vuelto común que entre los pasillos del lu­gar diferentes comercios agreguen entre su mercancía los cubrebocas de tela, gel antibacterial y hasta tapetes sanitizantes.

“Es una buen forma de atraer a clientes, además se venden bien. Ahora que esta­mos regresando todos a tra­bajar la gente está buscando eso que no encontró antes por estar cerrados algunos negocios, así que tenemos que buscarle para poder salir adelante”, agregó por su parte don Rubén.

Aunque se dicen tranqui­los por trabajar –al menos a la mitad de su capacidad–, siguiendo las debidas medi­das sanitarias, comerciantes esperan que poco a poco la si­tuación cambie; pugnan por­que la gente se entere de que operan casi de manera normal para empezar a mover la eco­nomía en cuanto antes.