Poco a poco fluye la economía de comerciantes de Tonalá
Por Rafael Hernández Guízar

Para miles de personas esta es la única forma de obtener el sustento, por lo que tras dos meses de no poder trabajar, el finalmente poder regresar les da esperanza para recuperar lo perdido/Foto: Francisco Tapia
Comerciantes de San Gaspar, en Tonalá, aseguraron que se empieza a reestablecer su economía tras la posibilidad de trabajar nuevamente en el tianguis. Gonzalo Mercado, uno de los comerciantes entrevistados, dijo que por fortuna pudieron regresar a trabajar, ya que la situación económica era insoportable.
“Si estamos trabajando sobre las medidas de seguridad pues para poder seguir trabajando, porque nos dieron la chanza de volver a trabajar, y pues más que nada es para llevar el sustento a la familia. Ya llevamos ocho días trabajando, ya están dando chanza de trabajar y esperamos que así siga, que no den la vuelta para atrás porque ya estamos mal con la economía y si damos vuelta para atrás pues va a estar peor (sic)”.
Y agregó: “Pues sí seguimos a la baja, yo estoy vendiendo como la mitad de lo que ganaba, yo creo que vamos a tardar tiempo en recuperarnos. Pero bueno, en muchos lados no hay ni trabajo ni nada, así es de que pues hay que agradecer que tenemos trabajo, pues aquí estamos echándole ganas hasta que salgamos de esto”.
Por su parte Juan Cuéllar, otro de los comerciantes entrevistados, de igual manera agradeció la oportunidad de regresar a trabajar, debido a que las ventas son el único sustento para llevar comida a su casa.
“Mire ahorita estamos reiniciando aquí en el tianguis y esperemos que nuevamente se reactive como antes, porque ahorita que vamos a empezar van a estar baja las ventas, pero esperemos que se reactive pronto y que la gente venga, por eso le queremos hacer una atenta invitación a la gente para que venga a tianguis de Tonalá que ya estamos abriendo otra vez las puertas”.
Los comerciantes trabajan bajo las medidas de seguridad, portando cubrebocas, teniendo botellas de gel en sus puestos para que la ciudadanía pueda lavarse las manos, y finalmente, tratando de conservar la “sana distancia”.
