Que se enseñe a lidiar con sus frustraciones: AMLO

Por Arturo Rodríguez García

El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador puso en su lugar al gobernador de Jalisco, al considerar injusto que Enrique Alfaro lo señalara en relación con las protestas por la muerte de Giovanni López: “No se pueden lanzar esas acusaciones a la ligera ni echarle la culpa a otros de los problemas que cotidianamente tienen uno que enfrentar como gobernante”, señaló/Foto: Cuartoscuro

El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador puso en su lugar al gobernador de Jalisco, al considerar injusto que Enrique Alfaro lo señalara en relación con las protestas por la muerte de Giovanni López: “No se pueden lanzar esas acusaciones a la ligera ni echarle la culpa a otros de los problemas que cotidianamente tienen uno que enfrentar como gobernante”, señaló/Foto: Cuartoscuro

Junio 8, Ciudad de México (apro).- El presidente Andrés Manuel López Obrador con­sideró injusto que el goberna­dor de Jalisco, Enrique Alfa­ro, lo señalara en relación con las protestas en esa entidad con motivo de las presuntas violaciones a derechos huma­nos derivadas de las medidas sanitarias impuestas por el mandatario estatal.

“Me llamó mucho la aten­ción que él haya tratado de involucrar el gobierno federal y a mi persona, se me hizo algo injusto, incluso irrespe­tuoso de la investidura presi­dencial. No se pueden lanzar esas acusaciones a la ligera ni echarle la culpa a otros de los problemas que cotidianamen­te tienen uno que enfrentar como gobernante”, dijo.

Relación con Alfaro, buena “a secas”

En su conferencia de pren­sa matutina, López Obrador fue cuestionado respecto a cómo lleva la relación con el jalisciense. La respuesta del presidente fue: “bien a secas”.

El presidente insistió en que no tiene pleitos con nadie, ni desea tenerlo, para luego enfatizar sobre las protestas y la situación de Jalisco:

“Yo no estoy acostumbra­do a tirar la piedra y esconder la mano, no soy hipócrita, eso tiene que ver con los conser­vadores, esa es la doctrina de los conservadores”.

El titular del Ejecutivo Federal, explicó que ya giró instrucciones para que nadie de su gobierno se meta en lo relacionado con el caso, re­comendando que si hubo vio­laciones a derechos humanos pueden acudir a la Comisión Nacional de Derechos Huma­nos, o a la Fiscalía General de la República.

Agregó que no asumirá una posición autoritaria:

“Ya no es tiempo que des­de la Secretaría de Goberna­ción se le hablaba a los gober­nadores para someterlos, eso ya pasó”.

Desde el período de tran­sición, antes del inicio de ambas administraciones, la federal y la estatal, López Obrador y Alfaro han soste­nido una relación tensa, con altibajos y cruce de señala­mientos que, en fechas re­cientes subieron de tono por la oleada de protestas tras re­velarse la presunta ejecución extrajudicial de Giovanni López, detenido por no usar cubrebocas y quien apareció muerto un día después.