Especialistas llaman a jaliscienses a ser responsables con sus residuos

Más de la mitad de la con­taminación que hay en el am­biente es producto de lo que es desechado en los hogares. Éstos, como son más en nú­mero en comparación con fá­bricas y establecimientos de prestación de servicios, cons­tituyen uno de los principales focos de contaminación en las ciudades, afirmó el doctor Francisco Jalomo Aguirre, coordinador del Diplomado en Desarrollo Sustentable y Derecho Ambiental, del Cen­tro Universitario de Tonalá (CUTonalá) de la UdeG.

El académico participa­rá como ponente en el curso taller “Cuarentena ecológica. Consejos prácticos para cui­dar el medio ambiente desde casa”, que será transmitido vía Internet mañana jueves a partir de las 18:00 horas, den­tro del marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 5 de junio.

Jalomo Aguirre destacó que uno de los errores fre­cuentes que se cometen es ti­rar directamente en la cañería el aceite comestible que se usó, ya que es contaminante del agua y muy difícil de eli­minar.

Los residuos que la gente genera son responsabilidad de la misma gente, subrayó el académico, y agregó que en el caso del aceite usado, una opción sería que fuera depositado en una botella de refresco vacía, de plástico duro y cuando ya se cuente con varias botellas, buscar una empresa que lo recolecte para hacer biocombustible. El académico informó que en el taller se dará información sobre los lugares a los que se pueden llevar dichas botellas.

La gente debe de tener cui­dado con las pilas alcalinas, ya que son fuente de contami­nación de agua, aire y tierra. Una opción es sustituirlas por pilas recargables, que tienen un impacto menor en el en­torno, ya que no son arrojadas constantemente a los rellenos sanitarios.

Cuando éstas ya dejen de tener vida útil, pueden ser acumuladas también en un bote y ser derivadas a una em­presa para su procesamiento y reutilización. En el caso del municipio de Guadalajara, tiene una dependencia que las recibe sin ningún costo, y las remite a empresas.

Recomendó transitar del uso de cubrebocas cien por ciento desechables al uso de cubrebocas lavables, y resal­tó la importancia de separar los desechos orgánicos y los inorgánicos. “Esta estrategia es bastante útil. Sin embargo, hay un desconocimiento en el tema de cómo separar, qué separar y a dónde llevar la basura separada, y eso limita que la gente lleve a cabo esta práctica”.

En cuanto a los residuos sanitarios como papel, dijo que hay que saber comprar, ya que existen productos biode­gradables con menor impacto en el medio ambiente.

Recomendó también apar­tar el metal, cartón y los plás­ticos para que los recolectores interesados en juntar estos materiales puedan después venderlos.

Señaló que hay alfareros y artesanos de Tonalá que están interesados en el vidrio que la gente desecha para diferentes procesos de fabricación de ar­tesanía, como vidrio soplado.

Los residuos que se gene­ran en los hogares y qué hacer con éstos es uno de los temas que serán tratados en el curso taller organizado por el CU­Tonalá, a través del Diploma­do en Desarrollo Sustentable y Derecho Ambiental.