Lo único que queremos es trabajar, truenan tianguistas
Policías municipales y de la Guardia Nacional sitiaron avenida Tonaltecas para evitar que se instalaran; tras esto, más de medio centenar de personas marchó hacia palacio municipal, donde exigieron apertura y sensibilidad al alcalde, para que los deje trabajar de una vez por todas
Por Elizabeth Ríos Chavarría

“No nos instalamos para retar a la autoridad, sino que ya estamos hartos de tener hambre y no tener forma de trabajar”, tronaron decenas de tinaguistas de Tonalá afuera de la presidencia municipal/Fotos: Elizabeth Ríos Chavarría
Luego de que autoridades municipales y de la Guardia Nacional sitiaran prácticamente avenida Tonaltecas para impedir que comerciantes del tianguis artesanal de Tonalá se instalaran ayer, tianguistas se manifestaron en la presidencia municipal; exigieron al alcalde Juan Antonio González los deje trabajar.
Alrededor de 60 comerciantes de giros no esenciales del tianguis artesanal marcharon hasta el palacio municipal de Tonalá en donde exigieron diálogo y apertura, pues a dos meses de no trabajar debido a la pandemia por COVID-19, subsistir se ha vuelto imposible.
Cuestionaron la represión del gobierno municipal y estatal, pues desde la madrugada del jueves se postraron patrullas para impedir que se instalaran a trabajar.
“Tengo tres hijos que mantener y desde hace dos meses y medio yo no recibo ningún apoyo. Cuando vine a pedirlo su respuesta fue una falacia, fue una mentira, se lavaron las manos y me dijeron que no podía recibir apoyo económico porque no eres un comerciante, sino un artista urbano”, refirió un manifestante que se sumó a la protesta de comerciantes.
Denunciaron que la reunión que tuvo el munícipe, a inicios de semana, con líderes de comerciantes no los representó, ya que en ningún momento se les tomó en cuenta. Acusaron también que otros negocios y tianguis, también con giros no esenciales, ya pueden trabajar en varias zonas del municipio.
Se dijeron dispuestos a llegar a acuerdos con el municipio siempre y cuando les permitan trabajar, con todas las medidas de prevención y sanidad debido a la emergencia sanitaria por COVID-19.
“El domingo que nos instalamos no fue en contra (de las autoridades), lo que pasa es que la gente ya está harta, entonces, el alcalde no escucha la voz del pueblo. Sabemos que existe la contingencia, sabemos que hay el peligro de que nos pase algo, pero la realidad de las cosas es que la gente tiene hambre, la gente ya está cansada de estar en su casa”.
Criticaron los supuestos apoyos que ha dado la autoridad municipal, pues ni los mil pesos que dieron a artesanos ni las pocas despensas que han repartido, han sido suficientes para paliar las afectaciones que les ha dejado la contingencia tras más de dos meses de no trabajar.
“Lo que queremos es que nos dejen trabajar. Con las despensas que ofrecen no vamos a alcanzar a vivir, son insuficientes. Nunca nadie nos ayudó. Estaban ayudando con mil pesos y una despensa pero es una burla, somos más de 500 personas las que tenemos hambre y ganas de trabajar. Hambre de luchar día a día, de ganarnos el peso”, platicó Gerardo Rodríguez.
