El proyecto era para tres meses, pero locatarios aún lo sufren

Mitad y mitad: “Con esto de la obra nos bajó como 40 por ciento, y yo creo que como otro 40 por ciento por lo del virus”, lamentó uno de los encargados de negocios de los alrededores

Por Rafael Hernández Guízar

En conjunto con la crisis económica –y el cierre de “negocios no esenciales”– que está causando la pandemia, la prolongación de los trabajaos de cambio de drenaje en la concurrida calle está matando a los negocios de la zona/Foto: Francisco Tapia

En conjunto con la crisis económica –y el cierre de “negocios no esenciales”– que está causando la pandemia, la prolongación de los trabajaos de cambio de drenaje en la concurrida calle está matando a los negocios de la zona/Foto: Francisco Tapia

Las obras de cambio de drenaje por la calle Juan Ma­nuel, en los alrededores del Parque Morelos está acaban­do con la economía de los negocios que sobreviven, así lo denunciaron ayer los afec­tados.

La obra que inició desde el año pasado y que prometía terminar en escasos meses, se ha prolongado más de cinco, y al conjuntarse con la crisis económica por la pandemia de coronavirus, está aca­bando con los negocios que se establecieron por la calle Juan Manuel, en las cercanías del Parque Morelos.

En la nevería La Fuente, una de las de mayor tradición en la ciudad capital de Gua­dalajara, las cosas van de mal en peor, según uno de los pro­pietarios.

“Mira la gente en cuanto entra mejor dice que se van a otra nevería, porque aquí dicen que huele muy feo, y es por el olor que llega de la obra que están haciendo, es más a veces ni siquiera se meten, además que no tenemos banquetas en la calle, y nosotros tratamos de tener todo limpio, pero la calle no nos ayuda en nada“, dijo José Guízar.

“Así va para cinco meses y el proyecto se supone que era para tres meses, pero pues no le echan ganas, no dejan meter carros a pesar de que la calle está abierta es para que deja­ran circular los carros pero no los dejan, pueden entrar por la calzada porque ya está termi­nado desde hace un mes pero no deja meter carros, y los pocos que dejan entrar pues es después de las cinco. Por todos lados nos están dando en la torre“.

Y es que hasta el mo­mento, las ventas para ellos han decrecido sobremanera. Se encuentran alrededor del 20 por ciento de su capaci­dad de venta, es decir, 80 por ciento de sus ganancias se han esfumado.

“Con esto de la obra nos bajó como 40 por ciento, y yo creo que como otro 40 por ciento por lo del virus. Y la verdad es que ya no estamos ganando prácticamente nada. Y creemos que esto va de mal en peor porque de por sí con problemas con la obra, y lue­go con los negocios cerrados y la gente sin dinero pues se va poner peor“.

Indicó que por fortuna ellos no pagan renta, sin em­bargo siguen pagando servi­cios, y han tenido que reducir la plantilla de empleados, al momento sólo laboran tres, pues el “ingreso” se ha re­ducido a surtir mercancías y pagar salarios: Las ganancias han quedado de lado.