“De 30 que éramos, sobrevivimos cuatro”
Por Rafael Hernández Guízar

El declive comercial de esta zona ubicada en el centro tapatío comenzó desde que los juzgados fueron retirados de la zona, y en general el retiro de todas las oficinas de gobierno les ha causado que prácticamente operen en la bancarrota./Foto: Francisco Tapia
Agonizan las ventas de locatarios de la calle Humboldt, en el centro de Guadalajara; ya no ganan ni para pagar la renta por la falta de clientes.
Primero fue retirada de la zona la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) y posteriormente el Tribunal de Arbitraje y Escalafón (TAE), algo que minó severamente las posibilidades económicas de los locatarios de la zona.
Fernando Hernández, propietario de un negocio de tortas ahogadas, uno de los pocos negocios que aún funciona, dijo en entrevista con Página 24 que es sumamente complicado poder siquiera pagar la renta, algo por lo que requieren urgentemente de alguna estrategia con ayuda del ayuntamiento tapatío o el gobierno estatal para no perder su patrimonio.
“Somos en realidad los que estamos sobreviviendo en esta zona, somos muy pocos en realidad porque éramos un promedio de unos 30 negocios, y subsistiendo quedamos nada más como cuatro. Ahorita afortunadamente de la renta bueno pues nos están apoyando un poco los dueños, pero son 5 mil pesos los que tenemos que pagar cada mes, y como ves pues se sigue consumiendo luz, gas, y en eso no hay ningún bajo costo, se sigue gastando lo mismo y como verás pues no hay negocio abierto por aquí”.
Aseguró que el declive comercial inició desde que los juzgados fueron retirados de la zona, y en general el retiro de todas las oficinas de gobierno les ha causado que prácticamente operen en la bancarrota.
“Ya no hay para quedarnos en casa y hay que venir pues a ver si le podemos pellizcar algo, aunque sea sacar para las tortillas. Nos dicen que nos quedemos en casa pero que vamos a comer, tenemos que buscar la manera de sobrevivir porque pues no soy yo solo, si fuera solo pues alguna manera, pero tenemos familia, y pues no, se puso muy difícil, y la mera verdad se está poniendo más difícil cada día“.
Aseguró que de no recibir apoyo por parte de las autoridades, los pocos negocios que aún quedan en la zona están condenados a desaparecer, por lo cual urgió la presencia de las autoridades.
