Ante la falta de trabajo, y para llevar algo a la mesa

Varias personas revisan las cajas de frutas y verduras que dejan locatarios del mercado Felipe Ángeles, esperando encontrar algo para comer; otros apoyan cargando, para recibir una moneda

Por Rafael Hernández Guízar

Arturo Gutiérrez, mecánico de oficio, se quedó sin trabajo por la crisis del coronavirus; nadie lo contrata, por lo que debe recoger frutas y verduras de la basura, porque sí o sí tiene que llevar de comer a su casa /Fotos: Francisco Tapia

Arturo Gutiérrez, mecánico de oficio, se quedó sin trabajo por la crisis del coronavirus; nadie lo contrata, por lo que debe recoger frutas y verduras de la basura, porque sí o sí tiene que llevar de comer a su casa /Fotos: Francisco Tapia

La crisis económica ha llevado algunas personas a buscar comida en la basura, constatamos ayer en los alre­dedores del mercado Felipe Ángeles.

Arturo Gutiérrez, un me­cánico de oficio, que se que­dó sin trabajo por la crisis del coronavirus, recogía frutas y verduras de la basura, dijo que tenía que llevar sí o sí de comer a su casa y al momento nadie lo contrata.

“Pues sí me llevo lo que ya no pueden vender pero que aún no se le sirve, a ver qué puedo contar para comer, el huevo está bien caro, los frijoles, todo, y los de arriba pues bien a gusto, uno mal y ellos agusto. La crisis nomás nos pega a nosotros, deberían de ir los del gobierno con la gente para que vean realmente lo que falta, porque que gana uno, pues puro camote”.

Y agregó: “Pues si juntar hay una fruta, unos chiles, algo que se pueda porque el gobierno no está apoyando en nada, a mí nada me ha llegado, puras pinches penas. Me que­dé sin trabajo, efectivamente, yo era mecánico, la gente no lleva arreglar sus carros por­que pues no hay lana, con qué pagaban”.

En tanto, Christian, otro joven que buscaba trabajo constantemente entre los lo­catarios, relató a este repor­tero que ha logrado llevar el sustento a su familia cargando cajas, barriendo, tratando de hacer cualquier trabajo o man­dado a quien sea a cambio de comida o unas monedas.

“Vengo aquí cada día a pedir apoyo aquí al mercado, pero antes de eso pues veo si puedo ayudar en algo”, explicó por su parte Christian

“Vengo aquí cada día a pedir apoyo aquí al mercado, pero antes de eso pues veo si puedo ayudar en algo”, explicó por su parte Christian

“Está muy bajo todo, por lo del coronavirus pues, mire hace tiempo yo trabajaba en una pizzería y me despidie­ron porque está pasando esto, pues me tuvieron que recortar, la verdad es que vengo aquí cada día a pedir apoyo aquí al mercado, pero antes de eso pues veo si puedo ayudar en algo para que no sea que estoy pidiendo nada más, yo estoy esperando trabajo, para llevar algo a la familia”.

Desde antes de que ama­nezca, Cristian ya se en­cuentra en el mercado Felipe Ángeles, esperando la oportu­nidad de ganar el sustento de su familia.

“La verdad es que la gente de aquí del Felipe Ángeles es muy buena, me ayudan con fruta y verdura para llevar a la familia, más aparte con la posibilidad de llevar algo de dinero cuando puedo trabajar aquí, yo ando desde las tres de la mañana cargando cajas con el diablo, a veces me vengo a ver en qué puedo ayudar, qué puedo hacer para sacar algo”.

A medida que aumenta el tiempo del aislamiento social por la crisis del COVID-19, igualmente aumenta la canti­dad de personas como Arturo y Christian, que tienen que acudir a este tipo de sitios en busca de apoyo ante la difícil situación que enfrentan.