Ahora, el hotel Fénix vende tamales para mantener a sus empleados
Por Rafael Hernández Guízar

“Como no podemos rentar ahorita los cuartos, pues estamos haciendo tamales y de esa manera salimos adelante después de esta pandemia”, explicaron encargados del hotel Fénix, que se ha sumado al programa “Aquí no truena nadie”, con el que se combate el hambre durante la contingencia sanitaria/Foto: Francisco Tapia
De albergar huéspedes a fabricar tamales pasaron en el hotel Fénix de Guadalajara.
Lidia Miranda, encargada de la línea de producción de los tamales, resaltó que tuvieron que cambiar de giro para seguir manteniendo los empleados y evitar que se quedaran sin gozar de un salario para sus familias, algo en lo que apoyó una gran parte de la sociedad tapatía.
“Mire ahorita nosotros estamos con la producción, tenemos ocho líneas donde estamos recibiendo los pedidos, y así nos van diciendo cuánto es la producción de diario, ahorita estamos recibiendo pedidos para entregar a partir del día 3 de mayo porque ahorita ya tenemos todo saturado, entre pedidos para venta y de donaciones, muchas veces la gente nos llama, y hacen sus pedidos pero más bien son para donarlos”.
Y es que la mitad de los tamales que producen a diario son donados por la ciudadanía para llevarlos a los hospitales y entregarlos a médicos, enfermeras, camilleros y a los mismos pacientes que se han visto seriamente afectados por la pandemia de coronavirus.
“Las donaciones las hacen en muchas ocasiones para llevarlas a las hospitales, para estar dándole de comer a los doctores, a los enfermeros, a los pacientes incluso por esto del coronavirus, es de la manera como estamos trabajando. Ahorita tenemos a 15 personas trabajando que antes eran camaristas, vienen desde las ocho de la mañana hasta las siete de la tarde, como no podemos rentar ahorita los cuartos, pues estamos haciendo tamales y de esa manera salimos adelante después de esta pandemia”.
Esta estrategia realizada por el hotel fénix, es parte de las acciones que se realizan dentro del programa “Aquí nadie truena“ al que se han sumado muchas empresas locales y establecimientos que tenían que frenar sus actividades al ser consideradas como no esenciales.
