Los esenciales, aún abiertos, la pasan dura

Las pocas personas que se reúnen en el lugar son ahuyentadas por la patrulla, que trae el altoparlante “recomendando” irse a su casa

Por Rafael Hernández Guízar

Además de que no hay clientela, los pocos locatarios han sido advertidos desde el ayuntamiento de Tlaquepaque que sólo pueden mantener abiertos sus negocios ocho horas, esto so pena de ser multados /Fotos: Francisco Tapia

Además de que no hay clientela, los pocos locatarios han sido advertidos desde el ayuntamiento de Tlaquepaque que sólo pueden mantener abiertos sus negocios ocho horas, esto so pena de ser multados /Fotos: Francisco Tapia

Agonizan los negocios en la Central Camionera Nueva, quedan muy pocos abiertos y no ganan ni la mitad de lo que percibían antes de la pandemia.

Antonia Plata, una mujer que vende frutas y antojitos en las afueras de la central Camionera Nueva con sede en San Pedro Tlaquepaque, indicó que ganan muy poco, pues no hay gente que llegue a consumir sus productos.

“Nos bajó como el 50 por ciento, ya no vendemos lo mismo. Ahora pues poco a poco con lo que va saliendo la vamos llevando, nada más porque no hay de otra. Ahora ya está muy solo, y más que porque los de la patrulla co­rren a la gente, les dicen que a su casa, que no estén, aquí entonces pues menos gana­mos”, dijo.

“Ahora ya no hay ni gente, a veces nomás los puros trabajadores de los lugares aquí cerca son los que vienen y compran de comer, pero ya después de las tres de la tarde se acabó la gente”, lamentó Antonia Plata, quien vende frutas y antojitos afuera de la Central Nueva

“Ahora ya no hay ni gente, a veces nomás los puros trabajadores de los lugares aquí cerca son los que vienen y compran de comer, pero ya después de las tres de la tarde se acabó la gente”, lamentó Antonia Plata, quien vende frutas y antojitos afuera de la Central Nueva

Agregó que al momento se ha reducido el tiempo para que puedan trabajar, orden dada desde el ayuntamien­to de Tlaquepaque para que nada más ocho horas tengan abiertos sus puestos, so pena de recibir multas de la autori­dad municipal.

“Pues que nos dejen tra­bajar, siquiera eso, a las que estamos aquí que nos dejen ganarnos de comer porque se la pasan corriéndolos (a los clientes), porque luego a lo mejor hasta piensan que traen el virus de corona verdad (sic) ahora ya no hay ni gen­te, a veces nomás los puros trabajadores de los lugares aquí cerca son los que vienen y compran de comer, pero ya después de las tres de la tarde se acabó la gente, antes pues ya vente en la tarde por la gente que viene que se va”.

Al momento sólo están abiertos los negocios en los que se venden comida, agua, y productos considerados como esenciales.