Puede más el miedo a multa que al coronavirus

Por Rafael Hernández Guízar

En las calles de Guadalajara se observaron menos vehículos y menos personas circulando que en días anteriores, todos con cubrebocas, luego de la amenaza del gobernador de multar –e incluso encerrar 36 horas en prisión– a todo aquel que esté en la calle sin cubreboca y no tenga “esencialmente” nada que hacer/Foto: Francisco Tapia

En las calles de Guadalajara se observaron menos vehículos y menos personas circulando que en días anteriores, todos con cubrebocas, luego de la amenaza del gobernador de multar –e incluso encerrar 36 horas en prisión– a todo aquel que esté en la calle sin cubreboca y no tenga “esencialmente” nada que hacer/Foto: Francisco Tapia

De no muy buena gana aceptó la ciudadana las nue­vas medidas impuestas por el gobierno estatal para usar cu­brebocas todo el tiempo, mu­chos se mostraron molestos cuando se les negó el acceso a centros comerciales incluso al mismo transporte público.

Incluso fuimos testigos de cómo en una farmacia Gua­dalajara se le negó el acceso a una persona por no portar su cubrebocas, algo que se ha puesto como una obligación a los comercios, so pena de ser sancionados tras la publica­ción de un decreto en el pe­riódico oficial de Jalisco.

Asimismo para poder abordar el transporte público se exigía a las personas que portaran su cubrebocas, me­dida que también pusieron en práctica los chóferes quienes fueron apercibidos que de no hacerlo serían multados por la policía vial.

Además de menos auto­móviles circulando o personas caminando, se apreció igual­mente gran ausencia dentro de supermercados y tiendas de conveniencia.

Y es que desde el pasado sábado 18 de abril, el gober­nador Enrique Alfaro indicó las medidas que a partir de ayer lunes serían exigidas a la ciudadanía en general.

Con un decreto publicado en el periódico oficial del es­tado de Jalisco, se indicó que para poder salir de los hoga­res debe usarse de forma per­manente el cubrebocas.

Las nuevas medidas per­miten a los municipales de­tener a los ciudadanos para interrogarlos sobre lo que hacen en las calles, y si lo consideran necesario, aperci­birlos para que vuelvan a sus casas, amonestarlos o inclu­so arrestarlos por 36 horas si muestran reticencia.

Por cierto que al escasear los cubrebocas insumos ade­más del gel antibacterial en farmacias y supermercados, a través de redes sociales mu­chas de las personas ofrecen cubrebocas hechos en casa, que son fabricados con tela y que se ofertan entre 50 y 100 pesos cada uno.

Alcaldes disienten…

Ante las dudas que ge­neró el anuncio, este lunes los alcaldes de Guadalajara y Zapopan, Ismael del Toro y Pablo Lemus, trataban de salir al paso, pero incluso entre ellos hay discrepancia de criterios.

El edil tapatío considera que si alguien hace deporte de forma aislada en el espacio público y con las medidas de seguridad necesarias, no ten­dría por qué ser molestado por la policía; su homólogo de Zapopan es tajante: “Está prohibido”. (Con información de Agencias)

Reparten miles de cubrebocas

Autoridades del ayunta­miento de Zapopan repar­tieron un total de 100 mil cubrebocas en el municipio, mientras que en Guadalajara se dieron alrededor de 55 mil, principalmente en tianguis y mercados, donde la afluencia de personas suele ser mayor, en un afán de que la ciudada­nía acate las nuevas disposi­ciones.

Ayer, autoridades de Tla­jomulco detuvieron a un jo­ven de 20 años que no traía cubrebocas y se negó, con violencia, a usar el que poli­cías le proporcionaron. Hasta el momento se han registrado más sanciones, aunque auto­ridades estatales advirtieron delimitar mejor esta parte.