Tianguistas le exigen los apoyos prometidos
Por Rafael Hernández Guízar

Urge que atiendan a miles de personas que se quedaron sin ingresos de la noche a la mañana; se instalan en cientos de espacios de la ZMG y tienen dos semanas que la ven dura. Pese a esto, los apoyos prometidos por el gobernador pareciera que no son para ellos, por lo que exigirán “con más fuerza” si no obtienen respuesta pronto/Fotos: Francisco Tapia
Comerciantes de los tianguis que operan en Guadalajara y Zapopan se manifestaron ayer en el Palacio de Gobierno, exigieron al gobernador Enrique Alfaro los prometidos recursos económicos para el desempleo.
Ante el cese de sus actividades por el aislamiento decretado por las autoridades sanitarias ante la pandemia del coronavirus, los trabajadores comerciantes de espacios abiertos señalaron tajantemente que no han podido acceder a los prometidos recursos que el gobernador anunció en medios de comunicación y redes sociales. Dijeron que no funciona la página de internet en la cual forzosamente se deben registrar.
Rosalío Morales, uno de los comerciantes indignados por la falta de oportunidades para trabajar, dijo que es el colmo que a ellos no les permitan ganar el sustento de su familia, mientras que en los grandes almacenes y tiendas departamentales donde venden cosas que tampoco son esenciales para la vida, ahí sí les permiten operar sin tanta restricción.
“Nosotros somos comerciantes de Guadalajara la mayoría, somos representantes de varios tianguis, ahorita somos nada más una comisión, pero le advertimos la semana pasada al gobierno que si no nos dan la atención íbamos a traer gente, si siguen sin darnos atención ahora sí vamos a echar volumen, somos 165 tianguis en Guadalajara. Primeramente trabajo, porque la gente sin trabajar no come, no podemos llegar a nuestras casas y ver a nuestros hijos que se aguanten el hambre. Sabemos que hay dinero que no es de la bolsa del gobernador, que es dinero público y le exigimos que bajen ese recurso, que ya lo mareó mucho, porque valen lo mismo nuestros hijos que los hijos de él”, dijo.
Y agregó: “Valen lo mismo nuestros hijos que los de él, y no es justo que nuestros hijos no tengan ni qué comer, yo si no trabajo ahora no tienen mis hijos que comer”.
–¿Ya intentaron registrarse en la página de internet?

Rosalío Morales, uno de los comerciantes indignados por la falta de oportunidades para trabajar, criticó que el apoyo “no es de la bolsa del gobernador, es dinero público”, por lo que exigieron que bajaran el recurso, porque “ya lo mareó mucho”
–Eso del registro electrónico que hizo Alfaro, está mal, porque lo que nosotros le dijimos a Enrique Ibarra (el Secretario General de gobierno) es que por qué no baja módulos físicos para que la gente venga, porque hay gente que no tiene ni celular, porque como te vas a notar si no tienes mi celular, y algunas que tienen celular no tiene WhatsApp ni el Facebook, otros no lo saben usar, Porque la mayoría de la gente de los tianguis es gente adulta, que no saben mucho de la tecnología y que a veces no tienen un teléfono más que para llamar. Yo que más o menos le sé, me decía que no me aceptaba y no me aceptaba, y tarde como una semana que me aceptara y otra semana para que me llegar un mensaje de que ya me había registrado, nada más. La mayoría de la gente que estamos trabajando en el comercio informal, no sabemos de uno solo que le hayan dado su apoyo.
Pero fue más allá, y sentenció que no están dispuestos a mantener a funcionarios que ni siquiera los reciben para explicarles cómo darán de comer a sus familias.
“La mayoría de los que estamos aquí no podemos trabajar porque dicen que no vendemos cosas que son de primera necesidad, pero lo mismo que vendemos nosotros lo venden en las tiendas grandes, en Coppel venden ropa, venden zapatos, y si esas tiendas que a lo mejor también están involucrados los del gobierno porque los dejan trabajar, si ellos trabajan, por qué a nosotros no nos dejan trabajar, vendemos lo mismo que los que tienen dinero, entonces no sabemos si porque trabajamos en la calle, y si piensan que es porque no tenemos preparación o no tenemos educación, o dinero para que nos dejen aportar, pues que se acuerden que aportamos muchos millones de pesos, porque el puro baratillo mire 17 kilómetros, y aporta mucho para mantener a una bola de huevones que están aquí nomás sentados atrás de un escritorio en una oficina, y ni siquiera salen a atendernos, nosotros hicimos campaña por el señor gobernador, fuimos a votar por él porque nos mandaban el Uber, y en la campaña nos partimos la madre para que el señor quedara porque creímos en él, que nos iba a ayudar, y ahora no sale ni a darnos la cara”.
Con gritos como “Tengo hambre y no me dejas trabajar”, o “Mi familia se está muriendo de hambre y es tu culpa”, los comerciantes permanecieron en protesta en las afueras del Palacio de Gobierno. Al no haberse dado una respuesta satisfactoria, anunciaron que en breve podrían tomar nuevas medidas de protesta.
