Sobre todo por el sedentarismo, explica experta

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Quedarnos en casa redu­ce nuestra actividad cotidiana, física o recreativa, y esto nos debe hacer pensar si nuestra ingesta calórica deberá de mo­dificarse”

“Quedarnos en casa redu­ce nuestra actividad cotidiana, física o recreativa, y esto nos debe hacer pensar si nuestra ingesta calórica deberá de mo­dificarse”

Debido a la emergencia sanitaria que se vive en el país por el Covid-19, experta de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) llamó a la ciudadanía a cuidar la alimentación y procurar una vida más sana.

La doctora Celia Margari­ta Anaya Preciado, experta en nutrición, señaló que la con­tingencia ha cambiado la di­námica general de la vida de una manera tan radical, que al tener que quedarse en casa, y por lo tanto moverse menos, los jaliscienses deben imple­mentar medidas más sanas, como mejorar hábitos alimen­ticios, para abatir la actividad sedentaria a la que muchos se someterán por el aislamiento.

Sin embargo, enfatizó que estas medidas son para ge­nerar costumbres que bene­ficien a largo plazo, pues en ningún caso la alimentación por sí misma modificará la infección. Recordó que los expertos han publicado que actualmente no existe un tra­tamiento nutricionalmente es­pecífico frente al coronavirus, por lo que las recomendacio­nes solo se dirigen a reducir la fiebre y problemas respirato­rios, asegurando una adecua­da hidratación.

“Quedarnos en casa redu­ce nuestra actividad cotidiana, física o recreativa, y esto nos debe hacer pensar si nuestra ingesta calórica deberá de mo­dificarse. El organismo fisio­lógicamente trata de mantener una reserva de energía para cu­brir situaciones de estrés, si no lo gastamos lo almacenamos, lo que puede causar problemas a mediano o largo plazo como aumento de peso, o una nutri­ción inadecuada”.

En el caso de la alimenta­ción de los pequeños, añadió, se requiere un cuidado y alimen­tación completa debido a que consumen demasiada energía por sus actividades diarias.

“Por desgracia, estar en casa involucra dos circuns­tancias: la primera es que al incrementar actividades sedentarias y reducir las re­creacionales, podría afectar su salud nutricional con un consumo de alimentos con densidades calóricas altas o desequilibradas. Al estar en casa las únicas actividades que pueden realizar son las del hogar, como ver televisión y jugar video juegos, redu­ciendo las actividades físicas, por lo tanto, se despierta el estímulo de estarán comiendo entre comidas alimentos que no son sanos para ellos”.