“Si no acaba pronto el aislamiento, acabaremos en la ruina”
Habrá despidos de empleados en esta parte de la ciudad, pues muchos de los dueños de negocio no pueden pagar los salarios sin vender “prácticamente nada” durante un mes
Por Rafael Hernández Guízar

Tras la declaratoria de suspensión de actividades no esenciales, decenas de cortinas en la zona de Obregón lucieron cerradas, por temor a la multa del gobierno y al contagio de coronavirus. Los comerciantes están en la incertidumbre, al no saber cuándo terminará la contingencia/Fotos: Francisco Tapia
El aislamiento por el coronavirus y cierre de negocios llegó a la zona comercial de Obregón, prácticamente todos los locales dejaron funcionar. Joaquín Hernández, encargado de un hotel en la zona, indicó que tendrán que cerrar igual que los demás comercios, mas no por gusto, sino por disposición oficial.
“Ya pasaron a decir que todos tenemos que cerrar, incluso nosotros, ya esperaron del gobierno y ya nos vamos a cenar, a partir de mañana (hoy) y a todos los locales van a estar cerrados, no sabemos si van a multar a quienes sigan abriendo”.
Resaltó que la anterior es parte de la comunicación oficial que estado por parte de las autoridades estatales y municipales, es decir, que les indicaron que deben de cerrar sus cortinas por la cuarentena decretada ante la crisis sanitaria.
En tanto sus ganancias se desplomaron casi al 100 por ciento, según indicó.
“De atenciones como 90 por ciento abajo, ya no sale ni para pagar la nómina, aquí tenemos siete trabajadores y ya no tenemos ni para pagarles, vamos a tener que descansar a los trabajadores con goce de sueldo, y ojalá que ya se acabe esto porque si no nos vamos a ir a la ruina”.
Agregó que desde hace varios días la actividad comercial bajo fuertemente, al estar impedidos muchos comerciantes para ejercer su oficio.
“No pues para nada, de hecho los comerciantes que son nuestros principales huéspedes ya no vienen por lo mismo, porque venían compraban y aquí se esperaban, nuestro principal cliente es el comercio, pero como ya no hay comercio ya no tenemos clientes”.
Al recorrer la zona constatamos que la mayoría de los comercios estaban ya cerrados. La desesperación con esto viene para los empleados que empezaron a ser despedidos ante la incapacidad de sus patrones para mantener sus pagos, según dijeron algunos de los entrevistados.
