Por Rafael Hernández Guízar

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“Pues todo quedó nada más en que iban a obligar a las empresas del cable, pero no hicieron nada, aquí está lleno de cables, parece telaraña, y eso está peligroso”, criticó Azucena González, habitante de Guadalajara/Foto: Francisco Tapia

Aunque en Jalisco hace casi dos años ya se había aprobado una ley para obligar a las empresas cableras a retirar los cables que cuelgan en los postes de las calles, esto ha sido letra muerta.

En la Zona Metropolitana de Guadalajara, concretamente en la ciudad capital, el exceso de cables colgados en los postes ha representado un enorme problema para la ciudadanía que incluso ha sufrido accidentes mortales, como pasó hace tiempo en la colonia Santa Teresita, donde una persona que viajaba a bordo de una motocicleta perdió la vida.

Eso motivó a que tanto el cabildo, en aquel momento, así como el Congreso estatal, realizaran las modificaciones a los ordenamientos legales correspondientes para promulgar una ley y reglamentos que obligan a las empresas prestadoras de servicios de telecomunicación a enterrar sus cables, a casi dos años de esto, la ciudad continúa con toneladas de cables colgados en los postes a lo largo de kilómetros y kilómetros sin que haya exigencia ni de los ayuntamientos ni del gobierno estatal.

“Pues todo quedó nada más en que iban a obligar a las empresas del cable, pero no hicieron nada, aquí está lleno de cables, parece telaraña, y eso está peligroso porque sobre todo en las noches, que es cuando más está la gente, viera que feo se oye, se oye como truena y truena, y si da miedo, ya ve que hace poquito hubo aquí cerca, en Tonalá, una casa que se quemó, precisamente por eso, porque hicieron corto unos cables”, dijo Azucena González, una ciudadana entrevistada por este reportero.

“Aquí estamos en los límites de Guadalajara y Tonalá, y ninguno hace nada, a los dos gobiernos les da lo mismo, pues como aquí no viven los presidentes de ninguno de los dos lados, pues nada se hace”, siguió la molesta ciudadana.

Al oriente de la ciudad capital, en los alrededores de avenidas como Malecón, en los límites con Tonalá, es muy común ver una gran cantidad de cables colgados de los postes, incluso cables muy vencidos que ya ni siquiera están conectados y que causan mucho contrapeso y cortes intermitentes a los servicios que se presta a la ciudadanía.