Regidores de Morena en GDL Acusan discriminación en Ampliación de Hitos Urbanos
“Es un Ataque en Contra de las Personas que Tienen un Esquema de Autoempleo en la Ciudad, Porque a Partir de Este Dictamen se va a Prohibir o Restringir su Actividad en Cada uno de Estos Espacios”
Por Rafael Hernández/Staff

Para Morena, el problema central no es la defensa del espacio público, sino que el dictamen se utiliza como instrumento para sacar del centro de la ciudad a quienes viven del comercio informal, sin ofrecerles alternativas reales de reubicación, capacitación o incorporación a la formalidad/Foto: Francisco Tapia
La ampliación del catálogo de hitos urbanos aprobada por la mayoría en el pleno no solo redefine espacios emblemáticos de la ciudad, sino que abre la puerta al desplazamiento permanente de comerciantes en vía pública, bajo un modelo que privilegia intereses económicos y privados por encima del derecho al trabajo y la dignidad de miles de familias, advirtieron los regidores de Morena en el Ayuntamiento de Guadalajara Juan Alberto Salinas, Mariana Fernández y Teresa Naranjo.
El dictamen fue aprobado con los votos de Movimiento Ciudadano, PRI, PAN y el regidor de Hagamos, mientras que la fracción edilicia de Morena votó en contra.
En rueda de prensa, el regidor Juan Alberto Salinas señaló que, aunque en el discurso la reforma se presenta como una medida para proteger espacios emblemáticos de Guadalajara, en los hechos incorpora nuevos puntos con criterios cuestionables y con una intención clara de restringir el autoempleo en amplias zonas de la ciudad.
“Lo verdaderamente grave es que esta ampliación de hitos urbanos se convierte en un ataque en contra de las personas que tienen un esquema de autoempleo en la ciudad, porque a partir de este dictamen se va a prohibir o restringir su actividad en cada uno de estos espacios”, sostuvo.
El regidor explicó que entre las nuevas incorporaciones aparecen zonas vinculadas a las obras del Mundial y espacios como el Acuario Michin, al que consideró ajeno al concepto de patrimonio o identidad urbana. Además, señaló que todo el bloque del Centro Histórico, Paseo Alcalde, Chapultepec, la Glorieta Monraz, la Expo y otros puntos quedarían bajo esta nueva figura de protección especial.
Para Morena, el problema central no es la defensa del espacio público, sino que el dictamen se utiliza como instrumento para sacar del centro de la ciudad a quienes viven del comercio informal, sin ofrecerles alternativas reales de reubicación, capacitación o incorporación a la formalidad.
Mariana Fernández afirmó que el grupo edilicio coincide en la necesidad de orden, accesibilidad y protección de los espacios públicos, pero criticó que el dictamen no contemple ni una sola medida de acompañamiento social para las personas afectadas.
“En esta iniciativa no hay ni un solo peso destinado para capacitación, reubicación o para que la gente preserve su dignidad laboral. Lo que sí entendemos es que estos gobiernos están aprovechando el pretexto del Mundial para quitar a todos los comercios ambulantes de manera permanente”, advirtió.
La regidora recordó que con esta reforma se agregan 18 nuevos hitos urbanos a los ya existentes, para sumar 43 espacios donde se aplicarán restricciones que, dijo, ni siquiera están claramente delimitadas, pues remiten a reglamentos distintos y abren paso a la discrecionalidad.
Fernández vinculó esta medida con una política constante de los gobiernos naranjas desde la administración de Enrique Alfaro, a los que acusó de perseguir el comercio popular sin preocuparse por las condiciones de vida de quienes dependen de esa actividad. Puso como ejemplo lo ocurrido en el Parque Revolución, donde, aseguró, el objetivo real no fue la remodelación del espacio, sino retirar a comerciantes que por años desarrollaron ahí su actividad.
“Lo vimos con el Parque Rojo. Lo que más les interesaba era quitar el ambulantaje. Y ya ahora está confirmado que no los van a dejar regresar. No solamente al Parque Rojo, sino a otros puntos donde ya no van a poder vender el de las papas, el de los elotes, el del algodón, y todos ellos que también eran parte de la comunidad”, expresó.
Por su parte, la regidora Teresa Naranjo alertó sobre otro de los efectos del dictamen: la restricción para instalar publicidad en un radio de 250 metros alrededor de estos hitos urbanos, una disposición que, dijo, podría aplicarse de manera selectiva y a conveniencia.
“Dicen que su preocupación es la conservación de estos espacios, pero vemos que más bien su preocupación es el negocio que pueden hacer en ellos”, afirmó.
Naranjo aseguró que la nueva reglamentación dejará en mayor indefensión a comerciantes que por años han trabajado en el centro de Guadalajara, especialmente aquellos que ya tenían antigüedad o acuerdos previos para instalarse en temporadas específicas.
Los regidores también acusaron una contradicción de fondo: mientras se pretende sacar a vendedores y artistas populares de la vía pública con el argumento del orden y la movilidad, se mantienen excepciones para negocios y eventos privados que sí reciben permisos, subsidios o facilidades para operar en espacios públicos.
Juan Alberto Salinas cuestionó, por ejemplo, qué ocurrirá con eventos como Calaverandia o con negocios instalados en zonas de alto valor comercial.
“¿Por qué los que sí son amigos del gobierno sí tienen un pase libre para seguir operando? ¿Por qué con ellos sí? Porque son las personas que ven dentro de la cercanía de la visión del propio gobierno. Esa es la parte lamentable”, reclamó.
Finalmente, las y los ediles morenistas insistieron en que la ciudad necesita una política integral que concilie el orden urbano con la justicia social, el derecho al trabajo y el derecho a la ciudad, y no una visión que dijeron expulsa a quienes viven al día para beneficiar a unos cuantos.
“No es para la FIFA, que quede bien claro. Van a aprovechar el pretexto del Mundial para quitarlos para siempre”, remató Mariana Fernández.
