Padre Abusó de su Hijo en Centro de Convivencia del Municipio

Por Rafael Hernández Guízar

La Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) emitió la recomendación 02/2026 por el abuso sexual de un menor dentro de un centro de convivencia de Zapopan.

Los hechos ocurrieron luego de que, tras la separación de un matrimonio, se decretó un régimen de convivencia entre el menor y su padre, quien presuntamente habría cometido los actos de abuso en contra del niño al interior del baño del centro de convivencia de Zapopan donde se supone que tendría que haber vigilancia incluso con la policía municipal.

“El incidente que motivó la queja ante la CEDHJ ocurrió el 30 de agosto de 2024, cuando, durante una de estas visitas, el niño tuvo necesidad de acudir al sanitario. Ante la falta de insumos básicos como papel higiénico en el lugar, el padre ingresó con el menor al baño para auxiliarlo. Fue en ese espacio, sin la presencia de los supervisores, donde se cometieron actos de abuso sexual infantil”, señala dicha recomendación.

Y se agregó: “A pesar de que la función del personal es supervisar, lo cual implica observar, vigilar e inspeccionar que la integridad física y emocional del menor no sea lastimada, la psicóloga encargada de la visita no registró ninguna eventualidad en su reporte ese día. No se asentó el momento en que ambos ingresaron al baño ni el tiempo considerable que permanecieron ahí”.

Según la investigación realizada por la visitaduría, en dicho caso se descubrió que en el pasado podrían haber ocurrido actos de la misma naturaleza, siendo este un factor por el cual se determinó que las convivencias entre padre e hijo fuesen dentro del centro de convivencia, sin embargo presuntamente dicha información fue confidencial por lo cual no había aviso alguno de tal naturaleza.

Asimismo, se determinó que desde el 2020 cuando se inauguró dicho centro de convivencia, no se contaba con un reglamento para el uso del mismo y para los usuarios.

Aunque el personal alegó que las convivencias eran “supervisadas, pero no asistidas”, es decir, que no están pegados a cada familia todo el tiempo, la falta de observación resultó en la desprotección total del niño en un momento de vulnerabilidad.