Grafiti, Orina y Consumo de Alcohol

Por Rafael Hernández Guízar

Enormes problemas se viven para un vecino de la calle Manuel de Mimbela, en Guadalajara.

Jesús López asegura que la cercanía con la Línea 3 del Tren Ligero le ha provocado que la fachada de su casa se convierta en un baño público, sin que haya acciones por parte del ayuntamiento o el gobierno estatal para evitarlo.

Desde que se inició la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero, este ciudadano solicitó información del proyecto puesto que su vivienda queda exactamente en la esquina de la mencionada calle al cruce con la avenida Revolución; sin embargo, solo negativas recibió; hoy su vivienda amanece todos los días con orina y hasta con excremento, es también un lugar en el que estudiantes del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías hacen de las suyas con total impunidad, según señaló el afectado, como juntarse a tomar alcohol, además de que la vivienda presenta grafiti.

Por más que ha solicitado el apoyo de las autoridades la respuesta es siempre la misma: Ninguna.

“A nosotros no nos toman en cuenta, nos ven como una cosa que ya va para afuera porque ya estamos viejos”, lamentó Jesús López.

Debido a ello, urgió a la presidenta municipal Verónica Delgadillo atender la situación que le aqueja todos los días.

A esto se agrega la inseguridad a la que, aseguró, están expuestos a diario debido al paso constante de personas y las deficiencias en el alumbrado público.

Incluso aseguró que hay un indigente que a diario les causa problemas por las noches y que además comete de forma reiterada actos vandálicos y robos en la zona.