Afectan Diariamente a más de 200 mil Personas
Son Aromas Como Huevo Podrido, a Alcantarilla y Excremento, Concentrados en Sulfuros de Hidrógeno, Revela Investigación Comunitaria

Los olores ofensivos identificados, en una lista de 40 componentes, afectan a más de 200 mil personas todos los días en un área de dispersión de 14 mil hectáreas/Foto: Cortesía UdeG
El Departamento de Sociología del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUSCH) de la UdeG, la asociación Un salto de vida y el Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec), presentaron en rueda de prensa el estudio exploratorio multidisciplinar e investigación comunitaria “Olores ofensivos en El Salto, Juanacatlán y Las Pintas, Jalisco”.
El doctor Jaime Torres Guillén, profesor e investigador del Departamento de Sociología, realizó el monitoreo con personas residentes, no residentes y la identificación de compuestos orgánicos volátiles con un equipo de cromatografía de gases, para un acercamiento y caracterización de los olores ofensivos en puntos como las presas de Las Pintas y del Ahogado, y las cataratas del río Santiago.
“Pensamos que este fenómeno no radica solamente en un olor ofensivo, un mal olor o una pestilencia; en compuestos químicos aromáticos o compuestos orgánicos volátiles que, aunque puedan ser malolientes o no, no significa que no sean dañinos o que no sean tóxicos”, destacó.
Entre los olores ofensivos identificados se encuentran: el sulfuro de hidrógeno, el ácido benzoico, la putrescina, la cadaverina, además de componentes como ciertas aminas, cetonas, fenoles, alcoholes, entre una lista de 40 componentes que afectan a más de 200 mil personas todos los días en un área de dispersión de 14 mil hectáreas.
El estudio se pensó en 2021 y hasta 2023 comenzó el trabajo de campo, que concilió disciplinas como la antropología social, la ingeniería química, la ingeniería ambiental y la geografía.
El doctor José Octavio Saucedo Lucero, investigador titular del Ciatec, dijo que encontraron sustancias que pueden ser peligrosas tras una larga exposición. “Además, surge la necesidad de ampliar el monitoreo y conocer la extensión de las zonas afectadas, además de los potenciales peligros debido a la exposición de la población de Juanacatlán y El Salto”.
El licenciado José Ángel de Jesús Sánchez, investigador independiente, enfatizó que con los olores ofensivos en el aire pasa lo mismo que con las aguas del río Santiago y la Cuenca del Ahogado.
“Estos cuerpos de agua tienen que estar limpios; no es ni normal ni legal, por la Ley de Aguas Nacionales, encontrar este tipo de compuestos ahí que hemos documentado ampliamente, y hablamos de una cuenca cuya problemática se vuelve compleja porque se ha alterado por el desarrollo humano desde el siglo XIX, o con la actividad de las haciendas”, informó.
La doctora María Olivia Peña Ortiz, profesora e investigadora del Departamento de Química del CUCEI, explicó que la regulación de olores está contenida en el artículo 1011 bis de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, y en los artículos 20, 21 y 22 de su reglamento obliga a cumplir con sistemas de control ambiental a empresas y giros empresariales. Pero falta una norma en este ramo, su cumplimiento y vigilancia.
“Las empresas deben de tener su licencia ambiental única que puede estar condicionada a la vigilancia para que mantengan estos equipos en funcionalidad para tratar los contaminantes”, explicó Peña Ortiz.
Para la habitante de Las Pintas, Marisa Yáñez Rodríguez, el olor ya es una constante que, pese a la molestia, forma parte de sus vidas. “Pero no nos acostumbramos, olemos, respiramos y sentimos estos olores que, a veces, es triste y da coraje, da impotencia. No sabemos qué podemos hacer, por esto vemos las maneras de expresar y decir que no es justo vivir así”, puntualizó.
La integrante de la asociación Un salto de vida, AC y habitante de El Salto, Atahualpa Sofía Alejandra Enciso González, dijo que crecer en El Salto y Juanacatlán es identificar y saber a qué huele el ambiente en la mañana, en la tarde y en la noche; un olor que dejaron de nombrarlo con el tiempo porque desaparece ante la problemática de la cuenca.
“Es un problema que viene de la industria por la desregulación, o de las descargas tóxicas industriales que, sin ninguna vigilancia, se hacen sobre nuestros cuerpos de agua, cuerpos vivos, comunidad, aire, sobre los cerros y todo”, concluyó.
“No nos acostumbramos, olemos, respiramos y sentimos estos olores que, a veces, es triste y da coraje, da impotencia. No sabemos qué podemos hacer, por esto vemos las maneras de expresar y decir que no es justo vivir así”
Marisa Yáñez Rodríguez, habitante de Las Pintas
“Además, surge la necesidad de ampliar el monitoreo y conocer la extensión de las zonas afectadas, además de los potenciales peligros debido a la exposición de la población de Juanacatlán y El Salto”
José Octavio Saucedo Lucero, investigador titular del Ciatec
Las aguas del río Santiago y la Cuenca del Ahogado “tienen que estar limpios; no es ni normal ni legal”
José Ángel de Jesús Sánchez, investigador independiente
“Es un problema que viene de la industria por la desregulación, o de las descargas tóxicas industriales que, sin ninguna vigilancia, se hacen sobre nuestros cuerpos de agua, cuerpos vivos, comunidad, aire, sobre los cerros y todo”
Atahualpa Sofía Alejandra Enciso, integrante de la asociación Un salto de vida, AC y habitante de El Salto
