Este año Crecería Hasta 57%
Obedece a Factores Como la Caída en la Productividad y la Limitada Posibilidad de Acceder a un Empleo Formal, Señala Experto del CUCEA de la UdeG

“La informalidad se ha sofisticado; no se trata únicamente de quien vende en un puesto en la esquina o del limpiavidrios. También incluye a quienes utilizan plataformas digitales para promover sus bienes y servicios, pero que de todos modos viven en la inseguridad laboral, no generan antigüedad ni pensión para la jubilación”, destacó el doctor Rafael Salvador Espinoza, investigador del CUCEA/Foto: Cortesía UdeG
Desde los años 80 el trabajo informal en México se mantiene en niveles altos y con tendencia al alza. Muestra de ello es que en la actualidad representa 55.4 por ciento del empleo total; así lo informó el doctor Rafael Salvador Espinoza, investigador del Centro Universitario de Ciencias Económicas y Administrativas (CUCEA) de la UdeG.
“Solamente una parte menor, 44.6 por ciento, corresponde a la población ocupada con un empleo formal, que incluye registros del ISSSTE y del IMSS. Por lo tanto, estamos hablando que en México hay 32.9 millones de personas en la informalidad, un porcentaje muy alto, aunque no ha sido el mayor, ya que en 2009 fue de 59.8 por ciento”, explicó.
Esto obedece a factores como la caída en la productividad y la limitada posibilidad de acceder a un empleo formal, puesto que los mercados se han cerrado, hay menos prestaciones y existen limitaciones en términos de afiliación a la seguridad social. Esto genera un fuerte nivel de desempleo formal en todos los sectores, debido a la carga que representa para las empresas o dependencias públicas otorgar seguridad laboral, traducida en plazas o bases.
“La informalidad se concentra más en el sector de servicios, donde es muy volátil. Lo que falta es inversión; si hubiera más inversión, tendríamos más posibilidades de generar empleos estables. Aunque se dice que entra mucha inversión extranjera directa, llega menos de 50 por ciento de lo estimado. México no ha crecido en los últimos siete años en términos reales; el Producto Interno Bruto per cápita no ha aumentado en ese lapso, lo que indica que no hay suficiente fuerza en la inversión para generar empleos”, denunció.
La informalidad se presenta en todas las regiones del país, añadió, aunque es más notoria en los núcleos poblacionales más grandes como las ciudades, donde se observan con mayor frecuencia este tipo de actividades, así como en el Sur. En contraste, en el Norte es menor, debido a su carácter manufacturero.
“La informalidad se ha sofisticado; no se trata únicamente de quien vende en un puesto en la esquina o del limpiavidrios. También incluye a quienes utilizan plataformas digitales para promover sus bienes y servicios, pero que de todos modos viven en la inseguridad laboral, no generan antigüedad ni pensión para la jubilación. Se ha intensificado en términos del uso de recursos electrónicos, y eso afecta a la micro y pequeña empresa”, comentó.
En el caso de Jalisco, los empleos informales más comunes también se concentran en los servicios como limpieza, asesoría, turismo, e incluso el esoterismo. El Área Metropolitana de Guadalajara registra 39 por ciento de informalidad, cifra relativamente baja en comparación con la Ciudad de México, Puebla y Villahermosa, que alcanzan 50 por ciento.
“Es muy diverso; la informalidad puede encontrarse en muchos ámbitos: desde quienes venden en las calles o en puestos semi-establecidos, hasta la agricultura. No hay un patrón definido; está en todos lados, excepto en la manufactura”, declaró.
El académico explicó que para revertir este panorama se necesita mayor inversión, tanto nacional como extranjera y propiciar las condiciones necesarias para atraerla, puesto que los inversionistas formales son quienes generan empleos formales.
“La informalidad afecta en dos aspectos muy importantes: no genera recursos para el gobierno, lo que impide una planeación adecuada y a largo plazo perjudica los esquemas de seguridad social”, apuntó.
Lamentó que las expectativas en esta materia no sean alentadoras y que, según algunos análisis, se espera que este año la informalidad crezca hasta 57 por ciento. Con los ritmos actuales de inversión, la tendencia para los próximos años sería al alza.
“Mucha gente ve a la informalidad como una salida, y sí lo es, pero quienes se encuentran en ese sector deberían pensar en ahorrar, crear un plan de pensión y jubilación, tratar de protegerse con ahorros para el futuro”, concluyó.
“La informalidad se concentra más en el sector de servicios, donde es muy volátil. Lo que falta es inversión; si hubiera más inversión, tendríamos más posibilidades de generar empleos estables”
