Por Rafael Hernández Guízar

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La diputada Yussara Canales presentó un acuerdo legislativo para prevenir una posible crisis sanitaria y ambiental en la entidad/Foto: Francisco Tapia

Yussara Canales González la diputada del partido Verde Ecologista de México (PVEM) urgió al gobierno estatal para detectar posibles riesgos en las redes de abasto de agua potable.

Y es que luego de recibir varios reportes ciudadanos por olor a gasolina en el agua potable en Ocotlán, donde incluso se registraron flamazos en las tuberías, la diputada presentó un acuerdo legislativo para prevenir una posible crisis sanitaria y ambiental en la entidad.

De esta manera, todas las autoridades estatales responsables del suministro y monitoreo del agua entre las que destaca la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIA), la Comisión Estatal del Agua (CEA), el Siapa (Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado), y la Secretaría de Salud y Protección Civil, deberían realizar un análisis de laboratorio en todos los pozos abastecedores y plantas potabilizadoras del estado.

Canales González dijo que el objetivo es verificar el cumplimiento de la norma NOM-127-SSA1-2021, que establece los límites permisibles para el consumo humano, y detectar cualquier riesgo de explosividad en la red.

“El agua contaminada y el saneamiento deficiente son una amenaza directa a la salud pública. No podemos permitir que las y los jaliscienses estén expuestos a arsénico, manganeso, metales pesados o gases explosivos en sus hogares”.

Indicó que en el caso de Ocotlán se alertó la presencia de metano microbiano en la red, así como antecedentes de contaminación con arsénico en pozos de la delegación Joaquín Amaro.

Dijo también que al momento, Jalisco cuenta con 77 plantas potabilizadoras, de las cuales 31 están fuera de operación, y algunas de las que aún funcionan presentan parámetros fuera de norma en cuanto a turbiedad, color, metales y contaminantes.

“El derecho humano al agua no solo implica el acceso, sino también la garantía de su calidad y seguridad. El agua con metales pesados, bacterias o riesgo de explosión, no es agua potable”, finalizó.