Ahora los lacras se llevan computadoras de autos y motos: Víctimas

Qué necesidad de estar pagando por cosas que se llevan los amantes de lo ajeno; el enojo de los habitantes es mayor debido a que en los alrededores hay una base de la policía de Zapopan

Por Rafael Hernández Guízar

La inseguridad va a la alza en la colonia zapopana Arcos de Guadalupe, ahora son las computadoras de carros y las motocicletas las que se están robando.

Vecinas de la zona aler­taron del peligro en el que viven ante las omisiones del ayuntamiento para brindar mayor seguridad, esto a pe­sar de estas a unas cuadras de una base de la policía munici­pal de Zapopan.

“Está dura la robadera, como en todos lados, pero hay zonas como esta que era muy tranquilas y que ahora ya hasta se están robando las cosas de adentro de las casas, no nada más de los carros que están afuera, o que por algo se quedan en la calle aún sea unos minutos, está muy com­plicado”, dijo José Loza, uno de los entrevistados por este reportero.

“A mí de afuera de mi casa me robaron la computadora del carro, y me da mucho co­raje porque me salió muy caro arreglarlo y es dinero que uno no tiene contemplado. Nueve mil pesos me salió conseguir­la y la mano de obra, y qué necesidad de tener que estar pagando eso, si aquí debería de pasar la patrulla y no pasa, pasa nada más por los nego­cios y ya”, indicó el molesto ciudadano.

Esta colonia, a lo largo de más de tres décadas ha sido bastante tranquila, los robos y demás delitos eran casi nulos, hasta hace unos meses cuando la inseguridad empezó a darle problemas enormes a los ve­cinos.

Son carros de todo tipo, desde autos de empresas –de trabajo- hasta autos de lujo a los que les roban las compu­tadoras, algo que los rateros hacen en unos minutos, y que sucede con total impunidad.

La molestia de los vecinos se debe no sólo a los robos sino a la falta de patrullaje. Antes la patrulla pasaba cons­tantemente; ahora, apenas dos o tres veces al día se le ve ha­ciendo rondines en las calles.

La instalación de negocios prohibidos en zonas habita­cionales, es a decir de los ve­cinos, uno de los puntos que detonó la inseguridad debido a la gran cantidad de personas ajenas a la colonia.