No se vive tranquilo por pirotecnia: unión Diversa

Por Rafael Hernández Guízar

Que en Tlajomulco de Zúñiga no se respeta la ley antirruido, pues desde las tres de la mañana se quema pól­vora en los templos de Santa Anita, denunció la organiza­ción Unión Diversa Jalisco (UDJ).

A través de un comunica­do lamentaron que aunque se ha hecho extensivo por veci­nos de las zonas en comento, la administración pública a cargo de Salvador Zamora no hace nada por meter en cintu­ra a los parroquianos.

“Queremos pronunciar­nos y reiterarle al gobierno de Tlajomulco y a la fiscalía de delitos ambientales del mismo municipio tomen car­tas en este asunto (…). Las explosiones de cohetes tanto en Santa Anita como en San Agustín y otras colonias se realizan desde las 3 am, por lo que las personas que viven en estas zonas viven inmer­sos en una lamentable cultura del ruido que afecta a la con­vivencia, en concreto, al de­recho al descanso y a la tran­quilidad de los demás. Existe, además, una exagerada in­consciencia y permisividad, por parte de las autoridades, sobre las molestias que ge­nera el ruido, sobre todo, en las situaciones en las que es evitable o reducible”, señaló la organización defensora de los derechos humanos a tra­vés de un comunicado.

Según UDJ, los daños am­bientales son enormes, ade­más de la contaminación al ambiente y auditiva que no se ha frenado desde el ayun­tamiento.

“El abuso de los cohetes, petardos y otros artificios piro­técnicos son un claro ejemplo de un reflejo más de la indife­rencia ecológica de una parte de la población, pero, tal vez, quienes más lo padecen son los animales (perros, gatos, aves, etc.) al ser su oído mu­cho más sensible al ruido que el nuestro. El fuerte estruendo les provoca una reacción de pánico y angustia, que se tra­duce en taquicardia, jadeos, dificultad para respirar, tem­blores y, a veces, en muerte. En cuanto a la contaminación química, la pirotecnia libera una lluvia de toxinas al suelo, al aire y al agua”.

Abundó en que hay claras muestras del contaminación ambiental que se produce por la quema de pólvora: “En su elaboración –que radica en la pólvora, mezcla inflamable de elementos químicos como ni­trato de potasio, nitrato de so­dio, azufre y carbón– el agua usada sufre una gran conta­minación. Cuando explotan, se contamina el aire de gases venenosos que contribuyen a la lluvia ácida, al efecto invernadero y al agujero de la capa de ozono o como los dióxidos de azufre, los óxidos de nitrógeno, los dióxidos de carbono y los óxidos de clo­ro, provenientes estos últimos del perclorato utilizado como propulsor del cohete”.

Por ello, fijaron postura y sentenciaron que el ayunta­miento de Tlajomulco debe ser firme para que se respeten las normativas ambientales que ya se tienen en el cuerpo de reglamentos del ayunta­miento.

“Los gobiernos deben de prevenir futuras eventualida­des, atender los reportes que se han realizado, después de recibir por transparencia la información del seguimien­to a los reportes ha quedado evidenciado el nulo trabajo de la fiscalía ambiental quien de­bería investigar y sancionar a responsables que desde las 3 am realizan estás explosiones, urgimos al presidente munici­pal de Tlajomulco Salvador Zamora a tomar cartas en este asunto y supervisar que las dependencias trabajen y no simulen su actuar”, finalizó.