Se les pagará, pero de forma austera, dice

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Fotografía relevante a la nota.

“Al tener un salario pagado con el presupuesto público, igual que nosotros, están obligados a rendir cuentas y a demostrar que están cumpliendo con su responsabilidad”, sentenció el gobernador sobre las observaciones a la reforma a la ley anticorrupción 2.0, donde se retracta de quitarle el salario a los miembros del Comité de Participación Social/Foto: Captura de Video

Aunque no dejó de señalar cómo el trabajo de sus inte­grantes ha dejado mucho que desear, el gobernador de Jalis­co, Enrique Alfaro Ramírez, anunció que darán marcha atrás a la reforma anticorrup­ción 2.0 en el apartado en el que se eliminaban los salarios del Comité de Participación Social (CPS) del Sistema Es­tatal Anticorrupción (SEA); tendrán un salario, pero será austero, expresó.

En un video que difun­dió en sus redes sociales, el mandatario estatal anunció el veto a la reforma que recien­temente aprobaron diputados locales, al señalar que no la publicará pues la enviará con observaciones al Congreso de Jalisco, a fin de que se re­gresen los salarios –aunque en menor medida– a quienes integran el comité.

“En un ejercicio nunca an­tes hecho he tomado la deter­minación de enviar observa­ciones al Congreso respecto a esta reforma que elimina­ba los suelos de los consejeros ciudadanos, para construir en acuerdo con el Poder Legisla­tivo y escuchar los argumen­tos que nos permitan corregir una planteamiento que, insis­to, aunque compartimos en su espíritu, no compartimos en términos de su forma”.

Recordó que el tema de los salarios viene desde el Sistema Nacional Antico­rrupción, por lo que en Ja­lisco se debe replicar lo mis­mo, y aunque dijo que no se quiere mandar un erróneo mensaje desde la entidad con respecto al compromiso por combatir la corrupción, no dejó de cuestionar la la­bor de quienes integran el CPS.

“También es cierto que el trabajo de esta instancia ciudadana ha dejado mucho que desear. Pareciera que los intereses de grupo, los inte­reses políticos pesan más que su compromiso para po­der construir un sistema más sólido”.

Por ello, explicó, entre las observaciones que ayer man­dó al Congreso se encuentra el que si los consejeros recibirán un salario, este se determina­rá por el comité técnico de valoración salarial, definido a partir de la Ley de Austeridad; también, estos no podrán reci­bir recursos de otro lado, pues de lo contrario se pondría en entredicho su imparcialidad y compromiso en su labor.

“Tercero, vamos a exigir que haya rendición de cuen­tas de su trabajo y una evalua­ción puntual de lo que hacen. Al final de cuentas, insisto, al tener un salario pagado con el presupuesto público, igual que nosotros, están obligados a rendir cuentas y a demostrar que están cumpliendo con su responsabilidad. Por eso el Congreso tendrá tarea y res­ponsabilidad de evaluar su desempeño”.

Además, incluyó en las observaciones que haya obli­gación de los integrantes del comité de presentar su situa­ción patrimonial y de intere­ses -que las hagan públicas-, así como las causales por las cuales un consejero puede ser removido y el procedimiento para realizarlo.