Ya se han robado partes de la malla protectora: Vecinos

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Al haber oscuridad por la falta de luminarias en la zona, los vagos se roban la malla que circula el canal, además de autopartes y los bienes de las mismas personas que van pasando. A esto se suma un hedor en el ambiente, por la basura que tira la gente/Fotos: Francisco Tapia

Un canal de aguas pluvia­les se ha convertido en una amenaza para vecinos de la calle 8 de Julio, en Guadala­jara.

Se trata del canal de “aguas pluviales” que se en­cuentra sobre la avenida 8 de Julio, entre Teodomiro Gon­zález y Luis Covarrubias, en el municipio de Guadalajara, sitio en el que se han robado los tramos de malla que cir­culan el canal, confinándolo para evitar accidentes.

“Mire sí, se roban la malla, chavos que no sé de dónde sean y ya hay varios espacios que ya no tienen malla, de hecho en la es­quina, frente a la carpinte­ría faltan tres tramos y más arriba falta otro tramo de  malla”, dijo el señor Ernes­to Manzano, uno de los ve­cinos entrevistados.

La inseguridad es tremen­da, las lámparas no sirven y eso que el alcalde de Guada­lajara Ismael del Toro prome­tió que en toda la ciudad no habría ninguna luminaria sin servir.

“Los malos olores son en la época de calores y también que la gente tira la basura, es del otro lado del canal, la gen­te pues avienta la basura por los espacios por donde no hay malla, lo avientan pero qué les dice uno, si les dice uno se enojan (…). Aquí viene el ayuntamiento a veces, pero de la limpieza del canal sólo se llevan las llantas, siempre hay mucha basura”.

Al haber oscuridad, los vagos se roban la malla que circula el canal, además de autopartes y los bienes de las mismas personas que van pa­sando.

El canal ha quedado ex­puesto y el peligro para todos es inminente.

“Aquí no sirven las lám­paras, no prenden, por eso se roban la malla y las co­sas, eso lo hacen en la noche o en la madrugada. Además no hay mucha vigilancia, en el día sí pasan pero por la noche ya no”.

El llamado fue al ayunta­miento de Guadalajara, para que de inmediato se resuelva este problema.