El gobierno de GDL no hace eco: Activistas

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Fotografía relevante a la nota.

El parque Logans, en la colonia Vicente Guerrero, era antes un microbosque que, a la llegada de Enrique Alfaro como alcalde de Guadalajara, se vio convertido en un “parque canino” que solo vino a empeorar el lugar/Fotos: Elizabeth Ríos Chavarría

Porque su intención es fortalecer las áreas verdes de la ciudad en favor del medio ambiente, integrantes del co­lectivo Unidos por Jardines de la Paz y Colonias Aledañas plantaron alrededor de 30 ár­boles en el parque Logans, en las inmediaciones del parque San Rafael en Guadalajara.

Integrado por activistas y ciudadanos preocupados por el medio ambiente, el colectivo ha realizado varias tan­das de reforestación en áreas verdes de los alrededores del San Rafael, como parte de la lucha que han emprendido desde 2017 también para de­fender este último lugar.

“Nos hemos dado a la ta­rea de mejorar esto, de refo­restar, de buscar la calidad de vida de la zona, porque des­graciadamente no tenemos repercusión en el gobierno. Parece que estamos en una lucha, cuando lo que nosotros queremos es recuperar la ca­lidad de vida que teníamos en la zona”, expresó Víctor Ma­nuel Vega.

Recordaron que el parque Logans, en la colonia Vicente Guerrero, antes era un micro­bosque que, a la llegada de Enrique Alfaro como alcalde de Guadalajara, se vio con­vertido en un “parque cani­no” que solo vino a empeorar el lugar, ya que se talaron al­rededor de 50 árboles con 30 años de vida, para poner en su lugar una plancha de concre­to.

Lamentaron que con estas acciones no solo suscitaron que el área se descuidara –por las heces de perro en la zona–, sino que quitaron piso exce­lente para filtrar el agua de las lluvias, dando como resultado que en temporal actual sean más graves las inundaciones de la zona.

“Hay que considerar que para este lugar (el parque ca­nino) no se hizo un estudio de impacto ambiental. Esta plancha (de concreto) contri­buye al calentamiento urbano, contribuye a la falta de infil­tración de agua, o sea, esto es un error y todo en nombre de las obras civiles que (la au­toridad) hace. Esto no es una obra ecológica es meramente una decoración, pero total­mente errónea”, añadió por su parte Marco Antonio Reina.

Por ello, y con una varie­dad de árboles, es que se orga­nizaron el fin de semana para llevar a cabo una reforesta­ción del lugar, pues la inten­ción también es perdurar las cuatro especies de loros que confluyen en la zona y que se encuentran en peligro de ex­tinción.

“En esta zona se da mucho el loro en cuatro especies y esta es una zona en donde ha­bitan mucho, el parque (San Rafael), el camellón de San Jacinto, y por eso nos dimos a la tarea, el colectivo, de venir­nos a plantar en todo el par­que”, expresaron.