Robos y riñas callejeras, la constante: Vecinos

Por Rafael Hernández Guízar

La inseguridad recrude­ce en la colonia Infonavit La Soledad, en el municipio de Tonalá, los robos y riñas son constantes y no hay freno de las autoridades.

A decir de los habitantes de esta comunidad tonalteca las cosas no han mejorado en los últimos años, algo que la­mentaron pues se les prome­tió por el alcalde en funciones Juan Antonio González Mora que habría mayor seguridad, pero no sucedió.

“Mucho lacra, venden droga y es descarado porque todos saben quiénes son los que venden, incluso la po­licía y no hacen nada; otra cosa también, que a cada rato se sabe que andan ro­bando, y son chavitos, mu­chos hasta menores de edad y son unos delincuentazos”, dijo Miguel Rosales, uno de los entrevistados.

“Ya lo reportamos, claro que lo reportamos, les hemos pedido a los comandantes que hagan algo, que se pongan las pilas, es más, hasta les hemos dicho quiénes son los lacras que andan haciendo chinga­deras y claro que no hacen nada, no sé si es porque tie­nen miedo o porque de plano les vale madre, pero está de la fregada mano”.

Y es que a decir de este y otros vecinos hay mucho descuido en la zona, la inse­guridad es el pan nuestro de cada día para aquellos que habitan en este sitio, algo que lamentan porque cuan­do llegaron a la zona, hace varias décadas, era un sitio totalmente distinto.

“Cunado compré en este lugar estaba muy bonito, es­taba como de ensueño, y la verdad que creímos que iba a ser una buena opción, y pues no, al paso de los años se fue llenando de malandros y así, hasta llegar lo que ahora vi­vimos porque como dije, les vale madre”.

Tras una denuncia ciu­dadana que llegó a la redac­ción de Página 24 acerca de la inseguridad y la mala calidad de los servicios pú­blicos, acudimos a la zona para constatar las molestias de los vecinos,

En efecto, vimos que hay mucho descuido de las autori­dades, la patrulla casi no pasa y el alumbrado público es pé­simo.

Hay muchas luminarias que no funcionan y muchas de las calles están en lamentable estado, además, de haber mu­cho grafiti.