Nadie se atreve a pasar por el lugar
Por Rafael Hernández Guízar

Apesta a excremento y orines; es picadero y vivienda de indigentes, y los locales comerciales desaparecieron hace años; urge rescatar, o al menos garantizar seguridad y aseo en el sitio, de acuerdo con vecinos y comerciantes de los alrededores/Fotos: Archivo Página 24
Uno de los pasajes del mercado San Juan de Dios a la Plaza Tapatía se ha convertido en uno de los sitios más peligrosos de los alrededores.
Con un olor fétido a orines y excremento, este puente luce más que abandonado, se convirtió en un baño público para indigentes y cualquiera que vaya pasando, sitio en el que incluso, los locales comerciales que están en ese lugar han sido abandonados pues ya no pasa casi nadie.
“Es una inmundicia, mire este lugar está espantoso, yo mejor le sacó la vuelta porque aquí si de día es peligroso porque asaltan a alguien y ni quien se dé cuenta, de noche es una cosa insufrible”, dijo Felicia Camacho, una de las entrevistadas.
El puente va de la cercanía de la avenida Hidalgo al mercado Libertad mejor conocido como San Juan de Dios, hacia la Plaza Tapatía.
“Aquí urge que se pongan a trabajar y hagan algo porque está muy mal, está de verás como le digo, espantoso, yo le invito al presidente de Guadalajara para que venga y se dé una vuelta a ver qué le parece, que se atreva a cruzar para que vea como apesta a puros orines, luego otra cosa, aquí se llena de indigentes y pues da miedo pasar porque a veces hay unos que son muy agresivos, y por eso más que nada yo creo que sí debería de ser algo que arreglaran”, agregó la molesta mujer.
A lo largo de este puente hay locales comerciales que ya no están en operación, los vidrios de estos están quebrados, y como ya se dijo anteriormente, el olor es insoportable.
Detectamos que en efecto hay na gran presencia de indigentes y que es un paso natural para la ciudadanía que ha quedado inservible.
Por ello, el llamado de los locatarios fue a su alcalde para que pongan especial atención a este paso y que se haga algo para evitar que siga funcionando como baño público y escenario para que se cometan delitos como los robos y el acoso.
