Jalisco está sumido en la violencia y la impunidad, denuncia

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Se requiere una estrategia de seguridad que combata las estructuras y mercados criminales, “que realmente disminuya la impunidad, de tal manera que los ciudadanos percibamos que hay efectividad al desarticular las formas de criminalidad”, ya que Jalisco actualmente está sumido en la violencia y la inseguridad, señaló la Iglesia católica/Foto: Archivo Página 24

Que la seguridad no es un favor del estado sino una obligación, sentenció la igle­sia católica en Guadalajara.

A través de su página de internet El Semanario de Guadalajara de la Arquidió­cesis tapatía, se fijó postura ante la situación que recrude­ce en el país y concretamente en Jalisco, donde la violencia se ha diversificado dejando serias consecuencias en la co­misión de delitos.

“Según el Observatorio Ja­lisco Cómo Vamos, en 2020 tuvimos mil 743 homicidios, el robo de vehículos ascendió a 9 mil 883 unidades, y un to­tal de mil 624 personas des­aparecidas. Tenemos un Ins­tituto de Ciencias Forenses en crisis desde hace cuatro años, y un sistema penitenciario ma­nejado por las mafias internas. Lo que se percibe al analizar los números es que la estra­tegia actual de la persecución penal de los delitos genera 95 por ciento de impunidad”.

De acuerdo con la pu­blicación, Jalisco es uno de los estados más inseguros y dieron cifras oficiales: “La Encuesta Nacional de Victi­mización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe), publicada en diciembre de 2020, indica que 83.1 por ciento de los encuestados se sienten inseguros; en com­paración con 2012, que es el año con menor percepción de la última década, con 61.5. El estudio también expresa que las policías municipales son las autoridades de seguridad que menos confianza dan a la sociedad, con 52.6 por ciento; en contraste con la Marina o el Ejército, que tienen un ni­vel de confianza de 92.8 y de 88.9, respectivamente. So­bre la percepción que tienen los jóvenes, el estudio señala que 73.3 por ciento de la po­blación de 18 años en Jalisco considera que la inseguridad es el problema más importan­te en nuestro Estado”.

Y es que en la publicación de la iglesia fueron más allá al aterrizar los datos a escala local. Tomaron en referencia a la colonia Americana, una de las zonas más asediadas por los robos en la capital ja­lisciense.

Dejaron en claro que es deleznable cómo son los ciu­dadanos quienes han tenido que reaccionar ante la inse­guridad y proponer algunas estrategias alternas para tratar de contener los robos, entre otros delitos.

“Llama la atención como una estrategia creada por los mismos vecinos. Organizar­se nació de la idea de que la seguridad es un derecho de los ciudadanos, un deber del Estado, y no un servicio mu­nicipal caro y malo. Crearon un documento donde expu­sieron sus intenciones y tra­bajaron en un mapeo de inci­dencia delictiva de la colonia, con la intención de unirse y cuidarse. Del desahogo y na­rración de las muchas malas experiencias pasaron a crear comisiones, entendiendo que es imposible acabar con la de­lincuencia, pero que se puede trabajar para prevenirla. Para los especialistas en temas de seguridad y justicia, para aten­der el problema se tienen que cambiar los paradigmas de la persecución de los delitos y de la concepción de la seguridad. Se necesita cambiar el chip, hay que investigar para captu­rar, no al revés”.

De acuerdo con la iglesia católica, es necesario que las autoridades jaliscienses pasen a la acción con una estrategia que combata los fenómenos, estructuras y mercados cri­minales, “que realmente dis­minuya la impunidad, de tal manera que los ciudadanos percibamos que hay efectivi­dad al desarticular las formas de criminalidad, desmontando los mercados criminales de robo de autos, de desapareci­dos, de trata, de distribución de droga”, entre otras acciones.