Les dan facilidades… para pagar 50 mil pesos de vuelta

Por Rafael Hernández Guízar

Comerciantes del barrio de El Santuario de Guadalupe, en Guadalajara se quejaron de lo que consideran un abuso por el ayuntamiento, pues les vendieron en 50 mil pesos un puesto que prácticamente no les sirve.

“Pues sí, supuestamente fue un apoyo del gobierno pero pues un apoyo que no es mucho beneficio pues en sí el dinero lo quitaron, el dinero era para que ellos hayan surtido otro tipo de cosas”, dijo Claudia Janette, hija de la propietaria de uno de los puestos de los tradicionales buñuelos que se ofrecen en el jardín.

–¿Cómo fue ese engaño?

–Fueron a la junta de mujeres emprendedoras, de ahí firmaron un acuerdo, un papel, pero ese acuerdo ahora sí que fue malo para las que no saben leer porque el acuerdo era que teníamos que devolver los 50 mil pesos para pagar dos bancas, un mesa de rueditas y unas cortinas, realmente unas cortinas que no sirven porque te mojas, son de lona, yo por eso no le vi el beneficio.

Al momento las ventas han bajado por diversos factores como las restricciones de la pandemia de coronavirus. Sin embargo, aunque las ganancias no son buenas, los cobros de impuestos y permisos son obligados, una complicación más que deben sortear los comerciantes.

“Ahorita las ventas están regulares a malas, por el Covid, por la lluvia, y dicen que va a venir otra pandemia, pues vamos para abajo porque apoyos no nos dieron, aquí tienes que pagar tu permiso, vendas o no vendas, trabajes o no trabajes. Mensualmente este puesto paga mil 700 pesos por mi madre que es de la tercera edad, porque le cobran la mitad. Si esto pasar a mi nombre tuviera que pagar más de tres mil pesos, y pues de dónde si a veces no sale”.

Por ello, hizo un llamado a su presidente municipal: “Que vean la realidad de afuera, no sólo lo que a ellos les conviene ver, que vengan a ver los puestos y que apoyen y más que nada que vengan cuando esté el tormentón (sic) para que vean como nos va, como los puestos de 50 mil pesos no sirven de nada”.

Con ventas de alrededor de 60 por ciento menos a lo que vendían antes de la pandemia, los comerciantes han tenido que ingeniárselas para sobrevivir.