El enorme problema, en Lázaro Cárdenas y 8 de Julio
Por Rafael Hernández Guízar

Además de estar en pésimas condiciones –sin mallas laterales, con hoyos arriba y abajo, el hecho de subirse implica un riesgo de vida o muerte, pues este puente peatonal es guarida de rateros que lo usan de base de operaciones al caer la noche, denunciaron usuarios/Fotos: Francisco Tapia
Ciudadanos denunciaron ayer la peligrosidad de un puente peatonal en Lázaro Cárdenas y 8 de Julio, exigieron a las autoridades que pongan protecciones para evitar accidentes.
“Está muy destruido, en todo lo que es la malla de los lados, el alambrado está muy mal, tiene pedazos que están destruidos, desbaratados y aparte que aquí hay un señor que se queda a dormir, es un indigente”, dijo la señora Marisol, una mujer muy molesta que fue entrevistada por Página 24.
Pese a que se ha reportado nada se ha hecho, el puente peatonal es un peligro para las personas pues no tiene la malla que protege de una caída a quienes por ahí transitan.
“Ese es el riesgo, de que alguien se puede caer, por ejemplo si uno trae a un niño pues tiene que ser con mucho cuidado porque no está enmallado, y además, hay muchos problemas porque está todo mal, mire llueve y parece que está en la calle porque se cuela el agua, está lleno de charcos y tiene mucha basura”.
Pero no sólo es la falta de malla lo que hace peligroso este puente, es el hecho mismo de que se cometen asaltos arriba de este y de noche, es fácil caer en las garras de los rateros que lo han tomado como su zona de operación.
“Aquí de hecho no, no pasa la policía nunca y por las noches no es seguro, ya en cuanto deja de haber luz no es seguro porque hay mucho peligro, hay gente que se queda a dormir aquí pero pues es la única forma de poder pasar, yo quise pasar por la parte de abajo y no se puede porque la vialidad no da para pasar”.
Por ello, el llamado fue a las autoridades encargadas para que revisen la inseguridad de este puente y también a la misma policía, para que al menos estén al pendiente del paso por la presencia constante de asaltantes.
