Dificulta su fabricación, lamentan

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

El ladrillo normalmente se seca en un día, pero por las lluvias demora hasta tres: debido a esto, “ha bajado hasta en 80 por ciento porque no nos deja trabajar, y un maquilero que gana 500 pesos al día, ahorita se anda llevado unos 100 pesos”, lamentó Elías Chávez, uno de los fabricantes de ladrillo en Tonalá/Fotos: Francisco Tapia

El temporal de lluvias está llevando a la ruina a los la­drilleros, así lo indicó Elías Chávez, uno de los fabrican­tes de estos materiales.

En entrevista con Pági­na 24, resaltó que debido a las constantes lluvias, ni para comer han logrado sacar, algo que les ha llevado a adquirir nuevas deudas para llevar el alimento a sus hogares.

“Mire, ahorita nos ha baja­do hasta en 80 por ciento por­que no nos deja trabajar, y un maquilero que gana 500 pesos al día, ahorita se anda llevado unos 100 pesos y quién sabe, ya 200 si le va bien, y hay que sacar el ladrillo al sol porque no se seca. Normalmente se seca en menos de un día, ahorita se está tardando hasta tres días”.

Y es que a esto se agrega las supervisiones que hacen del ayuntamiento debido a que ya no se permite que­mar otro material que no sea madera –no aserrín ni aglomerado y menos basura o plásticos, lo cual encarece también los costos de pro­ducción.

“Mire uno si sabe quemar bien nadie se da cuenta de si es aserrín o qué, el problema es que hay quienes ponen a gente que no sabe y saca mu­cho humo por eso. Uno como ladrillero es consiente porque quieres seguir trabajando.se tienen que endrogar con el que les da maquila para se­guir comiendo, para ya al otro día que se pueda trabajar pues trabajar doble porque hay que reponerlo”.

Y es que al momento, el millar de ladrillo se cotiza en­tre los mil 400 y mil 900 pe­sos, los cuales se tardan hasta tres días en lograr estar listos debido al mal tiempo.

De dicha cantidad, apenas 30 por ciento es la ganancia de quienes los fabrican.

Por ello, aseguraron que esperan con ansias que se mejore el tiempo y que a la par de esto, si es que el ayun­tamiento de Tonalá –como es el caso– va a regularlos con mayor ahínco, a esto mismo se agregue algún apoyo al menos para épocas como la actual donde sus ganancias se han desplomado.