Cada día se vive menos en paz, lamentan habitantes

Por Rafael Hernández Guízar

Aunque el ayuntamiento de Guadalajara había pro­metido que habría más segu­ridad en la colonia Jardines del Bosque los asaltos en las cercanías de las vías del tren continúan, denunciaron ayer muy molestos vecinos de va­rias colonias.

Habitantes de la colonia Jardines del Bosque y Va­llarta Poniente, lamentaron que en la zona no cesan los asaltos en los alrededores de las vías del tren, algo que la policía municipal no ha con­trolado aún con la presencia constante de patrullas.

“Son unos lacras que an­dan roban y que como siempre van y se meten allá a Pueblo Quieto, nosotros estamos har­tos de que esto suceda porque hasta con pistola andan los la­crillas esos, y uno no se puede defender, es decir, no puede uno andar armado porque si algo pasa pues es contra uno contra quien se van”, dijo Ser­gio Alberto Márquez, uno de los vecinos entrevistados.

Son varis los puntos peli­grosos, es por la avenida In­glaterra, por toda la avenida Inglaterra, en los lugares don­de se divide la de Agustín Yá­ñez y la de Niños Héroes, por donde está el paso de las vías, ahí andan asaltando a la gente, pero también se ponen en el paso a desnivel y avientan pie­dras para que la gente se pare, y es cuando llegan y les quitan todo; es más, hemos sabido de gente a la que han bajado del carro y pues no se vale, porque justo ahí es donde siempre es­tán las patrullas y es donde si­gue pasando lo mismo”, agre­gó el molesto ciudadano.

Víctimas frecuentes de estos rateros son los ciclistas y personas que van de paso, es decir, aquellos que no son vecinos de la zona, aunque los ismos moradores del sitio no se salvan de esta banda de rateros que queda siempre en total impunidad.

El modo de operación de estos, es a través de la sorpre­sa, llega casi siempre uno y amaga a la gente y luego, lle­ga un grupo de al menos tres o cuatro criminales, quienes ya en conjunto dejan sin perte­nencias a la personas, incluso hay a quienes hasta los zapa­tos o tenis les han quitado. Los robos se cometen siempre con lujo de violencia.