Como si la oficina fuera de ellos
Ya en el ingreso, tras advertir al empleado municipal de que si negaba el ingreso habría queja ante la CEDHJ, una de las trabajadoras rehusaba atender a las personas, faltando 10 minutos para acabar su turno
Por Rafael Hernández Guízar
Pésimo servicio y violaciones constantes a los derechos humanos se cometen en el registro civil 1 de Guadalajara.
Y es que ayer acudimos a este edificio público que se ubica en el tercer piso del mercado Corona, en pleno centro de la ciudad, derivado de una queja de la ciudadanía en torno a estos problemas.
Constatamos que es malísimo el servicio, pues a la entrada hay una persona que prohíbe el paso a la ciudadanía a los elevadores que llevan al registro; la condición para que entren es que expliquen a qué van y sólo de ser del parecer del empleado municipal se les da oportunidad.
“Ya no puedes pasar, hasta mañana, mañana vienes y haces los trámites que tengas que hacer”, dijo el empleado que está en la entrada de este edificio público a este reportero pues eran las 2:45 de la tarde y según el empleado municipal cierran a la dos de la tarde, cuando en realidad es hasta las 3.
Tras una acalorada discusión, el empleado municipal tuvo que dar oportunidad de paso al de la voz, pero hasta el momento en que se le dijo que acudiríamos a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ). Con malas caras y amedrentamientos finalmente el empleado dio oportunidad de acceder al edificio público.
Ya arriba, una de las empleadas se negó a dar la atención correspondiente, pues señalaba que ya iba de salida y que tenía que recoger a su hija de la escuela. Lo anterior pese a que faltaban aún 10 minutos para las tres de la tarde.
El caso de este reportero es uno más de los muchos que se señalaron ayer al de la voz al percatarse de lo que pasaba.
Uno de los ciudadanos ahí presentes nos relató que el empleado municipal que está en la puerta de acceso, constantemente profiere insultos a las personas y que si no quiere dejar que pasen, simplemente les niega el paso.
Cabe destacar que ningún funcionario puede negar el acceso a un edifico público a la ciudadanía, máxime cuando se trata de una oficina en la que se prestan servicios, a menos que se trate de un área reservada, lo cual no es aplicable para una oficialía del registro civil.
Lo anterior según los reglamentos de Guadalajara, son motivos de queja ante el órgano de control interno, así como de una queja que puede levantarse ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco.
