Para evitar catástrofe como la ocurrida en CDMX: Miguel Zárate

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Fotografía relevante a la nota.

El regidor panista Miguel Zárate, acompañado de especialistas, recogió las preocupaciones de vecinos de Paseo Alcalde, quienes advierten del movimiento que genera el paso del tren; sin embargo, lo de mayor riesgo son las grietas y aberturas que se crearon durante la construcción del túnel, ya que muchas de ellas aún no son reparadas/Foto: Captura de Pantalla

A varios años de que se escarbara el Paseo Fray An­tonio Alcalde para las obras de la Línea 3 del Tren Ligero, es necesario una padrón ac­tualizado que detalle cuántas son las fincas y monumentos que se vieron afectados por esto; autoridades deben en­trarle con soluciones, pues ante un sismo de gran mag­nitud se corre el riesgo de derrumbe, señaló el regidor de Guadalajara, Miguel Zá­rate Hernández.

En compañía de exper­tos, en conferencia de pren­sa se informó que son 18 monumentos los que están dañados, así como 22 fincas particulares, por lo cual el regidor solicitó al ayunta­miento tapatío la actualiza­ción del padrón de afectados y se reparen en cuanto antes los daños, para evitar una ca­tástrofe como la que se vivió con la Línea 12 del Metro.

Como ejemplo de las afec­taciones que generó el túnel en la zona para el paso del tren, agregó, se encuentra el templo de San Francisco en donde se han registrado tres hundimientos significativos.

“Está en un punto de co­lapso, por eso no se ha po­dido abrir el templo de San Francisco, nosotros no los cerramos, los franciscanos no lo cerramos, lo cerró el ayuntamiento de Guadalajara y Protección Civil, el templo de San Francisco no puede presentar habitabilidad por esa razón y por eso no se ha abierto al público, aunque es uno de los más significativos de la ciudad, porque ahí na­ció la evangelización y ahí nació Guadalajara”.

Para las reparaciones co­rrespondientes, llamó al go­bierno del estado y al muni­cipal para que coadyuven y se sumen a las acciones con la SCT; además, solicitó a la Secretaría de Cultura y al INAH dar el seguimiento oportuno de todos estos tra­bajos.

Tanto él como especia­listas recordaron que los ve­cinos de los alrededores de Paseo Alcalde advierten del movimiento que genera el paso del tren, sin embargo, la verdadera preocupación recae en las grietas y abertu­ras que se crearon durante la construcción del túnel, por­que hasta el momento no han recibido respuesta de cuándo las van a arreglar.

“Es importante recordar que el paso del túnel se plan­teó atravesando los cimien­tos del templo. Previendo esto y las consecuencias que pudiera traer, un grupo de especialistas con una técnica llamada ‘jet grouting’ inyec­tó una mezcla para fortalecer los suelos, sin embargo, el desconocimiento de la reac­ción del suelo provocó que se registrara movimiento en los cimientos y con ello, la fractura del edificio, de norte a sur y de oriente a po­niente, es decir se partió en cuatro”, refirió por su parte la arquitecta Liliane Ponce, presidente de la Academia Nacional de Arquitectura en Guadalajara.