Locatarios, asediados por ambulantaje y falta de recolección de residuos

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

En el mercado Felipe Ángeles están rodeados de comerciantes que venden lo mismos que locatarios del interior; los inspectores tapatíos son omisos –o cómplices–; además, se apila la basura en el lugar sin que esto inmute al servicio de recolecc ión/Foto: Francisco Tapia

Locatarios del mercado Felipe Ángeles, en Guadala­jara, acusaron al ayuntamien­to y a los inspectores de la corrupción que impera en su centro de trabajo, aseguraron también que no hay apoyo de ningún tipo a ellos por parte de la autoridad.

Salvador Aguilar Ramos, secretario de la unión de loca­tarios del mercado, dijo en en­trevista con Página 24 que la situación en esta central de abasto está cada vez peor.

“Seguimos con los pro­blemas de basura que le co­rresponde directamente a CAABSA, y seguimos con los problemas de ambulan­taje. Del ayuntamiento tam­poco nos han podido ayudar con lo de los geles, para lo de los ingresos, lo de los filtros, tampoco nos han condonado las deudas que tenemos, no­sotros pagamos el personal de las puertas para que repartan el gel, y tomen la temperatu­ra, todo eso conlleva a gas­tos, incluso la mesa directiva está comprando el gel, porque los locatarios nos estamos cooperando”.

Desde problemas en la recolección de servicios hasta por el ambulantaje, en este merca­do tan importante según el en­trevistado, los problemas son cuantiosos y la ayuda nula.

“De Mercados no nos es­tán ayudando, ni del ayunta­miento en general. Cada día se les paga 300 pesos diarios a los muchachitos de las puer­tas y son 10 puertas, son tres mil pesos de cajón diarios, sin el gel, de gel con cuatro botes diarios que valen 800 pesos, diariamente estamos gastando 5 mil 400 pesos en mantener los filtros abiertos, y es obli­gación del ayuntamiento, pero no nos proporcionan nada, ni siquiera nos han condonado la plaza que es una propuesta que se les hizo para que con ese dinero que se paga mes con mes pudiéramos tener recursos y no quisieron ayu­darnos”.

Salvador Aguilar agregó que pese a que la administra­dora del mercado tiene volun­tad, aún así la corrupción es tanta que no hay avances.

“La administradora lo que hace lo hace bien, pero no puede hacer más de lo que le compete, ella es nuestro enla­ce con los del ayuntamiento porque ya no nos contestan. Ella no tiene la facultad para multar a los locatarios y por eso no hacen caso los demás compañeros; ahora, las bode­gas que están en la periferia del mercado dan 300 pesos y lo reparten entre los del ayun­tamiento, y eso nos consta”.

Por ello, indicó que es urgente que de la Dirección de Mercados acudan a este sito para que se arreglen los problemas que les cuesta a diario una enorme cantidad de dinero.