Pronostican miembros del Observatorio Político del CUCSH

Las entidades donde hay una alta perspectiva de alternancia son Nayarit (donde gobierna un panista), Michoacán (PRD), Chihuahua (PAN), Zacatecas (PRI), San Luis Potosí (PRI), Guerrero (PRI) y Nuevo León (independiente).

En tres entidades hay altas posibilidades de continuidad del partido gobernante y en siete todo indica que habrá alternancia; en otras dos no concuerda la popularidad con el pronóstico, señalan espe­cialistas

La aprobación de los go­bernadores es un factor que impacta de forma positiva en la intención del voto, por lo que en los próximos comicios del 6 de junio, en tres entidades donde hay mayor aprobación de los mandatarios, se vislumbra la continuidad de los parti­dos políticos gobernantes.

Así lo reflejan los resul­tados de la línea de investígación “Aprobación de go­bierno”, emprendida por el Observatorio Político Elec­toral del Centro Universita­rio de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UdeG.

El coordinador de este trabajo, doctor Orestes Enri­que Díaz Rodríguez, señaló que la idea es responder a la pregunta ¿la aprobación de los gobernadores puede con­tribuir a la disminución de la incertidumbre con respecto al desenlace de las eleccio­nes estatales? Para ello se dio un seguimiento, desde mayo de 2019 a la fecha, en el que se analizaron encues­tas de empresas como Con­sulta Mitofsky, El Financiero y Gabinete de Comunicación Estratégica.

“La investigación eviden­ció que en 69.76 por ciento la aprobación o popularidad de los gobernadores anuncia el éxito o la derrota del parti­do en el gobierno. Si la apro­bación del gobierno es alta, es probable que se imponga ese partido en las elecciones estatales, y a una baja apro­bación le debe seguir una derrota, pero esto en siete de cada diez elecciones”, dijo.

La aprobación más alta es la del panista Francisco Do­mínguez, en Querétaro, con 61 puntos; el priista Quirino Ordaz, en Sinaloa, con 55 y el panista Carlos Mendoza Davis, en Baja California Sur, con 51. En los tres esta­dos hay concordancia con la intención del voto, pues sus partidos encabezan las en­cuestas.

En Sonora, la priista Clau­dia Pavlovich tiene aproba­ción de 55 por ciento; sin em­bargo, la entidad es disputada en una pareja contienda entre Ernesto Gándara, del tricolor y Alfonso Durazo, de More­na. En cambio, en Tlaxcala, la aprobación del gobernador del PRI, Marco Mena es de 44 por ciento, pero los pro­nósticos son de continuidad.

Las entidades donde hay una alta perspectiva de al­ternancia son Nayarit (donde gobierna un panista), Mi­choacán (PRD), Chihuahua (PAN), Zacatecas (PRI), San Luis Potosí (PRI), Guerrero (PRI) y Nuevo León (inde­pendiente).

En Baja California el es­tudio marca un pronóstico indefinido y en Colima y Campeche, donde gobierna el PRI, se toma en cuenta que nunca ha habido alternancia y los clasificaron como casos controvertidos.

Los enclaves de los par­tidos tradicionales son Que­rétaro, Baja California Sur; y donde hay oportunidades del partido desafiante, Mo­rena, están Nayarit, Zacate­cas, Michoacán, Guerrero, San Luis Potosí, Chihuahua y Tlaxcala.

“Esa ventana de opor­tunidad se abre porque la percepción en el desem­peño del gobierno ha sido insatisfactoria. Aunque eso no significa que siempre se concrete esa oportunidad, pero la oportunidad existe”, dijo Díaz Rodríguez.