Sufren acoso y están a expensas de lo que a superiores se les ocurra

Una oficial se cayó de su moto cuando patrullaba y se lesionó; pese a ello, la obligan a patrullar. Casos similares hay a decenas, lamentaron uniformados

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Muchos de los uniforma­dos no gozan de estabilidad laboral pues violando sus derechos humanos, les hacen firmar contratos cada tres meses/Foto: Archivo Página 24

Policías de Guadalajara viven un infierno dentro de la corporación, pues sufren de acoso constante y están a expensas de tener el con­tento de sus jefes, so pena de ser cesados.

Muchos de los uniforma­dos no gozan de estabilidad laboral pues violando sus derechos humanos, les hacen firmar contratos cada tres meses, a otros les han dete­nido el otorgamiento de sus bases laborales y a muchos otros, les hacen ir a trabajar aún con lesiones que ponen en riesgo su vida y la de sus compañeros.

“A mí me hacen que me ponga el chaleco, que ande patrullando y que haga todas las funciones que se les ocu­rre aun cuando tengo una le­sión en las cervicales y otra en la columna que me causó el mismo trabajo”, dijo una de las elementos de policía en entrevista con Página 24.

Por temor a las represa­lias pidió el anonimato. Hace aproximadamente dos años, cayó de la patrulla mientras iban circulando por la calle y desde entonces empezó su calvario: “me atendieron pero no me han dejado bien, fui a las consultas y me di­jeron que ya no iba a poder hacer este trabajo, yo lo la­menté mucho porque amo mi profesión; les dije a mis superiores lo que sucedió y que me estaban diciendo que tenía que irme por accidente de trabajo y mi comandan­te me apoyó pero después me empezaron a hacer que saliera con el chaleco pues­to cuando no puedo cargar peso, que anduviera en la patrulla cuando se supone que no debo hacerlo y pues tengo que estar tomando medicamentos muy fuertes por el dolor y lo saben pero de todos modos no me dejan que me retire aun cuando fue por accidente de trabajo, yo quiero mucho este traba­jo pero sin duda primero es mi salud, sin embargo si me salgo de trabajar quién va a mantener a mí familia”.

La problemática de esta elemento de la policía mu­nicipal se repite con muchos otros que acudieron a la re­dacción de Página 24 para externar sus quejas, mismas que no han sido atendidas dentro dela comisaría y que incluso, les fueron amaga­das pues se les dijo que en caso de hacer público lo que pasa, podrían ser despedi­dos.

Esta es la primera de mu­chas entregas que este repor­tero estará mostrando a la opinión pública.