Decenas de vendedores ofrecen la fruta

Como cada año, afuera del mercado de Mexicaltzingo y las nueve esquinas de Guadalajara, así como en otros lugares, se puede disfrutar de esta exótica fruta cultivada en Techaluta, Amacueca y Acatic

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

La temporada de pitaya se extiende desde principios de abril hasta el final del mes de junio; los precios varían según color y tamaño de la fruta/Fotos: Francisco Tapia

Llegaron a Guadalajara las tradicionales pitayas, en las afueras del mercado de Mexi­caltzingo y las nueve esqui­nas de Guadalajara se puede disfrutar de esta exótica fruta, pero por tiempo limitado.

Desde la semana pasada y hasta el final del mes de junio estarán personas provenientes de municipios como Techalu­ta de Montenegro, Amacueca y Acatic, quienes ofrecen es­tas deliciosas frutas.

“Mire tiene una semana que iniciamos, dura tres me­ses la temporada, va inician­do, pero del 11 de mayo en adelante es cuando la fruta está en su mero punto y es también cuando está a menor precio porque ahorita están en 20 pesos las grandes, aun­que hay más baratas, de ocho pesos y 12. Lo caro de la fruta es el trabajo para cosecharlas, porque hay que levantarse para ir a recorrer la pitayera a las dos de la mañana, y en una sola se encuentran 10 o 12 pi­tayas, ya con el tiempo van sa­liendo más, eso es lo que hace cara la fruta, limpiarla tam­bién porque hay que quitarle las espinas”, dijo Miroslava, una mujer que vende pitayas en la plazoleta del mercado Mexicaltzingo.

Y aprovechó el espacio en Página 24 para hacer una invitación a la ciudadanía para que disfruten de esta fruta que se puede comer sólo por una corta temporada.

“Que se vengan a disfru­tar las deliciosas pitayas, que vengan aquí a preguntar por Miroslava, que soy yo, les vamos a dar un precio espe­cial”.

Por su parte, Ramón, otro de los pitayeros que están en las afueras del mercado Mexi­caltzingo, indicó que las ven­tas no han repuntado como ellos esperaban, sin embargo, se dicen esperanzados de que en breve las cosas puedan me­jorar.

“Ahorita está más o me­nos, no tan bien, pero no tan mal, por lo mismo de que es­tamos empezando, quizá por eso, los fines de semana son mejores, pero realmente es que está muy variado, ahorita porque está empezando está más alto el precio, pero más adelante está más bajo”.

Blancas, rojas, amarillas y moradas, son varias las dife­rentes pitayas que se ofrecen, cada una con un sabor espe­cial, aunque según la ciudada­nía, son las blancas que ya es­tán maduras, las más dulces.

Además de la fruta, se ofre­cen otros productos también, como el tradicional dulce de pitaya, pan, y hasta jalea.