Que sea rico en proteínas: Investigadores UdeG

Fotografía relevante a la nota.

De acuerdo con los investigadores, una de las ventajas del lupino es que tiene elementos antioxidantes, los cuales son efectivos al consumirlos como alimento, pues el cuerpo los metaboliza de forma efectiva, a diferencia de cuando se untan en cremas/Foto: Especial

Un equipo multidiscipli­nario de investigadores de la Universidad de Guadalajara realiza investigaciones con lupinos, una leguminosa rica en proteínas y que podría ser aprovechada para elaborar un alimento barato que abata la desnutrición en México.

En un trayecto al Centro Universitario de los Altos (CUAltos), donde trabaja, la doctora Gabriela Camargo Hernández, se percató de la presencia de lupinos, y pen­só en aprovecharlos mediante un proyecto que conjunta el esfuerzo de agrónomos, vete­rinarios, microbiólogos, quí­micos farmacobiólogos, ge­netistas, doctores en ciencias biomédicas; todos de diferen­tes campus de la UdeG.

Camargo Hernández, pro­fesora investigadora del De­partamento de Ciencias de la Salud, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), nivel I, explicó que este lupino silvestre tiene forma de varita y pequeñas semillas. Se trata de una leguminosa simi­lar a la soya, que tiene propie­dades importantes y es rica en proteínas; sin embargo, no ha sido suficientemente investi­gada. En México hay distintas variedades, y en otros países del mundo sí es investigada.

“La había visto de manera silvestre en la carretera, muy cerca del CUAltos, parece como varitas de nardo. Por ejemplo, la lavanda es un lu­pino de ornato, y en los paisa­jes de los Altos Sur son muy comunes. Se le pueden ex­traer sus propiedades, como la fragancia para el champú, aceites esenciales, perfumes y otros artículos”, relató Ca­margo Hernández.

La idea es encontrar propie­dades especiales y comestibles, específicamente en el Lupino exaltatus zucc, con un grupo de investigadores; el proyecto ya fue aprobado para recibir un apoyo económico del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep).

“La intención principal es recolectar lupinos de la re­gión Altos Sur de Jalisco y hacer recolección de distintas especies de maíz para probar la eficiencia de la legumino­sa y su eficiencia alimenticia, que será de mucho valor para la seguridad alimentaria, pues sería barato. Podría ser un alimento a futuro para los hu­manos y estaríamos aprove­chando la riqueza de la región Altos Sur para consumirlo”, añadió Camargo Hernández.

Para probar esta eficiencia alimenticia se realizarán tra­bajos en laboratorio a través de un hemátodo C. Ellegans, que es un gusano redondo, hermafrodita, de 302 neuro­nas y que es conocido en el mundo para este tipo de ex­perimentos. Este organismo biológico tiene vías de seña­lización muy similares a los humanos y su genoma está plenamente identificado en la literatura científica.

“En México sólo la UNAM y la UdeG trabajan con este gusano, que ha aportado tanto a la ciencia porque es barato y eficiente. Trabajar con este gu­sano es noble”, dijo.

Los investigadores ponen a germinar las semillas del lupi­no a temperatura especial, pos­teriormente las muelen y este polvito se disuelve en diversas soluciones para que los gusa­nos se remojen y consuman este alimento, a fin de monito­rear su movilidad y crecimien­to, explicó la investigadora.

Otra ventaja del lupino es que tiene elementos antioxi­dantes, los cuales son efec­tivos al consumirlos como alimento, pues el cuerpo los metaboliza de forma efectiva, a diferencia de cuando se un­tan en cremas.

Por lo pronto, el proyec­to está detenido porque están apoyando en la toma de mues­tras y vacunación contra el COVID-19, pero la idea es re­cuperar los trabajos en breve. La idea es tener resultados en octubre 2021. Este proyecto abonará a fortalecer la seguri­dad alimentaria del país.

“Esta propuesta viene a so­lucionar el problema nacional de la pobreza y la desnutrición, nuestra apuesta es por la gente. A todo este equipo nos impor­tan las personas, los científicos deben buscar soluciones para las personas. Quiero agradecer a la doctora Karla Planter Pé­rez, Rectora del CUAltos, que nos ha apoyado en todos nues­tros proyectos”, concluyó.