Un castigo al bolsillo del pueblo

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

El precio del cilindro está en 711 pesos, algo incosteable para muchas familias. Los repartidores del combustible también resienten el aumento, pues apenas venden y ganan de allí. Urge que el gobierno tome medidas para mitigar el aumento/Fotos: Francisco Tapia

El precio del cilindro de gas está en 711 pesos, repar­tidores y ciudadanos se que­jaron amargamente pues ha sido perjudicial para todos.

Tras el aumento de los precios de este combustible que es usado en los hogares jaliscienses para cocinar y calentar el agua para bañar­se, no sólo los ciudadanos se quejan de los precios, los mismos repartidores lamen­tan este incremento pues sus ventas se han venido a pique, y con ello sus ganancias, por­que son comisionistas, o sea, que si no venden no ganan.

“(Han bajado las ventas) demasiado, ya con esas ven­tas no se sostiene uno, ya que uno va con las llenadoras y el precio, pues ya no convie­ne, nosotros traemos 27 cilin­dros, y por ejemplo, andamos vendiendo 10 o 15 cilindros y pues así no conviene, no la armamos, nosotros ganamos por comisión y no costea. La gente no trae dinero y pues son las llenadoras las que sa­len ganando, nosotros somos los que salimos perjudica­dos”, dijo uno de los choferes repartidores de la empresa Zeta Gas en entrevista con Página 24.

Agregó que existe la creencia de la ciudadanía de que ellos dan los tanques con menos gas del que de­bería de llevar, y por ello, muchas personas acuden a las empresas gaseras para pagar por el llenado de los tanques, sin embargo, resal­tó que es una falacia.

“Es más el peligro de ir a echarle ahí, porque el precio es el mismo, el precio no es más bajo, ahí el único benefi­cio es que tú le puedes echar lo que puedas, aquí con no­sotros ya sabes lo que dura, y por la gente que dice que no damos los tanques completos pues traemos la báscula, para garantizar los kilos”.

Él en lo personal, ya bus­ca otro trabajo pues apenas sacan los gastos para el día a día.

“Es demasiada compe­tencia, nosotros entramos a las siete y salimos hasta las cinco, andamos por rutas ya ahorita nada más andamos de a uno en la mayoría de las rutas, uno maneja y uno lo instala, uno hace de todo, pero bueno pues ahorita más o menos sale, pero ya ando buscando algo porque no puedo dejar el jale (trabajo) así nada más”.

Finalmente, indicó que urge que en el gobierno fede­ral, revise los precios fijados para este combustible, de tal suerte que sea benéfico para todos y con esto, sus ganan­cias no se vean amenazadas.