Son seguras, aunque hay casos con reacciones leves: Especialista

La académica advirtió a la gente que una vez vacunados tienen que continuar con las medidas para disminuir el riesgo de contagios, como el uso de cubrebocas, lavado de manos frecuente, uso de gel con base alcohólica, sana distancia, protección en los ojos, entre otras/Foto: Cortesía
La vacunación contra el COVID-19 genera inmunidad efectiva para prevenir la enfermedad en su variedad severa, así como disminuir la tasa de ingreso al hospital y la mortalidad, de ahí que es recomendable su aplicación, afirmó la doctora Claudia Azucena Palafox Sánchez, académica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) y miembro de la sala de situación de Salud por COVID-19 de dicho plantel, de la Universidad de Guadalajara.
Las vacunas aprobadas para su uso emergente son seguras, dijo y añadió que reportan algunas reacciones adversas leves como dolor en el sitio de inyección, sensación de fatiga, dolores articulares o musculares, y en algunos casos, dolor de cabeza y fiebre.
Aclaró que en esta etapa en que se ha extendido la vacuna a la población, las frecuencias de estos efectos adversos son menores, en comparación a las reportadas en los estudios de Fase 3.
Sugirió a las personas que tengan historial de alergia grave o que tengan alergia a componentes de algunas de las vacunas, consulten antes a su médico para valorar su caso y optar por una vacuna que pueda ser aplicada al paciente.
Señaló que las personas que tienen algún proceso infeccioso, como dengue, no pueden recibir vacunas, ya que el sistema inmunológico está reaccionando, y la persona debe esperar a presentar mejoría.
Una recomendación que pasa de boca en boca es que las personas tienen que ir a vacunarse en ayunas, cuando la realidad es que no hay un motivo por el cual la persona no tenga que ingerir alimentos antes. Hay que recordar que los tiempos de espera para recibir la vacuna suelen ser largos, entonces hay que estar bien hidratados, alimentados, y que las personas hayan tomado sus medicamentos, si los necesitan, para la presión arterial o diabetes.
En cuanto al rumor de que no es recomendable aplicar la vacuna a personas de la tercera edad, la especialista aclaró que esta población está expuesta a un riesgo mayor de tener COVID-19 severo, que puede ocasionar la muerte, y por lo tanto la mayoría de los países han optado por comenzar su estrategia de vacunación en este segmento de población.
La académica advirtió a la gente que una vez vacunados tienen que continuar con las medidas para disminuir el riesgo de contagios, como el uso de cubrebocas, lavado de manos frecuente, uso de gel con base alcohólica, sana distancia, protección en los ojos, entre otras.
Las personas no pueden ir después de vacunados a lugares congestionados, a antros o fiestas. “No es lo deseable. En el caso de las vacunas que requieren doble dosis, la mayor eficacia se alcanza una vez transcurridas una o dos semanas después de la aplicación de la segunda dosis”, aseguró.
Expresó que para el SARS CoV-2, por ser un virus altamente transmisible, se estima que la inmunidad de rebaño podría ser lograda cuando sea vacunada entre un 70 y 90 por ciento de la población, para disminuir la transmisión del virus.
Agregó que recibir la vacuna no significa que una persona se libre de enfermar de COVID-19, ya que el diseño de estas vacunas y la eficacia no es para evitar la transmisión del virus, sino para evitar que una persona se enferme de COVID-19 en su variante severa. Es una estrategia para disminuir la hospitalización y la mortalidad.
